Las compresiones de tórax son clave en las directrices revisadas de RCP
Mantener el flujo de la sangre hacia el cerebro y otros órganos vitales es la clave para las directrices simplificadas para resucitación cardiopulmonar (RCP) que se concentran en compresiones de tórax, más que en la respiración artificial, sobre todo para las víctimas de ataque cardiaco.
16/10/2007 -- De hecho, la proporción recomendada revisada es de apenas dos respiraciones por cada treinta compresiones de tórax. Ese es el doble de la cantidad de compresiones que se recomendaban en el pasado.
"Sólo hacer compresiones de tórax puede hacer la diferencia", explicó el Dr. Shukri David, jefe de cardiología del Hospital Providence del Sistema de salud Saint John de South Field, Michigan.
Sin embargo, David y otros expertos advierten que en el caso de las víctimas de ahogamiento o cuando la gente ha sido privada de oxígeno, la respiración artificial sigue siendo necesaria.
Debido a que los expertos en salud querían hacer que las directrices de RCP revisadas fueran lo más simples posible y les pareció que podría ser difícil para las personas comunes diferenciar quién necesitaba respiración artificial y quién no, las directrices incluyen respiración artificial y su proporción con la compresión de tórax.
La necesidad de RCP simplificada estaba clara. Se había avanzado poco en el índice de supervivencia con RCP durante la última década, según la American Heart Association. Y eso no se debió a falta de oportunidades para practicarla. Cuatro de cada cinco ataques cardiacos tienen lugar en casa, según la American Heart Association, muchas veces en presencia de los miembros de la familia.
El mayor problema era que la RCP estándar dejaba pasar mucho tiempo sin compresiones de tórax. Incluso los profesionales de la salud, como las enfermeras y los trabajadores de emergencia entrenados en RCP no estaban suministrando la cantidad adecuada de compresiones de tórax por minuto, según estudios anteriores.
Además, obtener suficientes compresiones de pecho puede hacer la diferencia en la supervivencia. En estudios con animales, los investigadores hallaron que cuando los animales que tienen un ataque cardiaco reciben ochenta compresiones por minuto el cien por ciento sobrevive.
Cuando la cantidad se redujo por debajo de ochenta compresiones por minuto, apenas el diez por ciento sobrevivió, según un editorial reciente en el Journal of the American Medical Association.
DrTango

(AFP)



