Esperanzas para resolver problemas de transplante de médula
12/11/2007 - 23:43(GMT)
Los transplantes de médula ósea son uno de los mayores éxitos en la lucha contra el cáncer, pero presentan un grave problema, porque muchas veces las células transplantadas pueden atacar la piel y órganos de los pacientes.
Esta condición, que puede ser mortal se llama Enfermedad del Transplante contra el Receptor, conocida por la sigla GVHD, afecta a miles de personas cada año. La última década vio pocos avances en las acciones para controlarla.
Y el mes pasado, la Administración Federal de Alimentos y Medicinas rechazó un medicamento contra ella, que estaba a punto de salir al mercado.
Pero ello no significa que el medicamento llamado orBec no será empleado jamás y su fabricante ha prometido más investigaciones, para responder a las preocupaciones de la FDA. Además hay otros tratamientos experimentales que prometen mucho, desde infusiones de células troncales hasta medicamentos que bloquean a las células inmunes en estado de caos.
Las nuevas investigaciones llegan en el mejor momento posible, ante el incremento en casos de una forma longeva del GVHD.
"Adoro a mis médicos, pero son impotentes. No saben qué hacer", lamenta Stephen Dugan, de 54 años y oriundo de Radnor, Pensilvania, quien busca una alternativa para el problemático tratamiento con esteroides que es norma en casos como el suyo.
Su transplante hace cuatro años lo salvó del cáncer. Pero dos meses después apenas sobrevivió un brote grave de GVHD. En la actualidad enfrenta una forma menos grave, pero crónica, de la enfermedad.
Cuando alguien recibe un transplante, el mayor temor es que su sistema inmunológico ataque el nuevo órgano. En el caso del GVHD, el problema es exactamente lo contrario. Ocurre cuando los pacientes reciben médula o las células que la producen, que son componentes del sistema inmunológico de otra persona.
Algunas veces las células T del donante, cuyo trabajo es atacar elementos que invaden el cuerpo, se vuelven agresivas y atacan al organismo del receptor del transplante.
Terra/AP



