'Epidemia' de autismo podría deberse a cambio en diagnósticos
"La verdad es que existe un poderoso incentivo para que los médicos y las escuelas clasifiquen a los niños de una forma que haga que (la persona) reciba servicios", dijo el doctor Edwin Trevathan del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
Muchos niños que padecen el síndrome de Asperger y el PDD-NOS tienen éxito en la escuela y a primera vista no tienen mucho en común con personas como Blake Dees.
En una reunión reciente de familias con hijos que padecen Asperger en la zona de Atlanta, los padres narraron anécdotas casi cómicas sobre niños que con frecuencia se meten los dedos en la nariz, llenan los alimentos con salsa de tomate o visten la misma camisa día tras día.
Ese tipo de intercambio de anécdotas franco y gracioso no solía hacerse. Durante muchos años los médicos creyeron en la teoría de la "mamá refrigerador", que sostenía que el autismo era resultado de ser criado por una madre fría que no expresaba su amor. La teoría quedó desautorizada, pero fue difícil eliminarla de la conciencia popular.
Incluso a principios de la década de 1980, algunos padres se sentían más cómodos con un diagnóstico de retardo mental que con uno de autismo, dijo Trevathan, director del Centro Nacional para Defectos de Nacimiento y Discapacidades de Desarrollo, perteneciente al CDC.
En la actualidad es más probable que a los padres les moleste más un diagnóstico de retardo mental, equiparado en ocasiones con tener una mente débil y que podría opacar el potencial de un niño.
En contraste, el autismo se ha convertido en un término culturalmente aceptable, y un boleto para recibir una mayor cantidad de servicios escolares.
Terra/AP

(Photos.com)



