Los divorcios también afectan al medio ambiente
El amor no sólo hace que el mundo gire, también podría ser más ecológico. Un estudio sugiere que a medida que más parejas se separan, hay más viviendas y más agotamiento de recursos
6/12/2007 -- El aumento en las tasas de divorcio implica que menos personas viven en cada vivienda, lo que hace que ocupen un mayor espacio y consuman más energía y agua, según sugiere un estudio reciente.
"La gente dice que el divorcio hace daño a los niños. Pero también tiene afecta el medio ambiente", afirmó Jianguo "Jack" Liu, autor principal del estudio y catedrático Rachel Carson de sostenibilidad de la Universidad estatal de Michigan.
Liu comenzó a realizar investigaciones en reservas de pandas en China hace varios años. "En las reservas, no sólo hay pandas sino también más de 4,000 personas", apuntó.
"Sorprendentemente, la cantidad de viviendas aumentó mucho más rápido que el número de personas en las últimas tres décadas, así que nos planteábamos si sucedía igual a nivel global", agrega.
Los pandas son criaturas naturalmente solitarias que viven apartadas entre sí. Los humanos, al contrario, tienden a ser más sociales. Pero cuando el vínculo social falla y la gente comienza a vivir más como los pandas, la carga sobre el medio ambiente es mayor, afirmó Liu.
"Si se aumenta la cantidad de viviendas, se necesita más terreno para construir casas, se necesita energía para cocinar los alimentos y para la calefacción en invierno", explicó Liu.
"Si se necesita más terreno, se talan los bosques y los árboles para el combustible, se destruye más del hábitat del panda. Hay una conexión directa", dijo.
En China y otros lugares, un motivo importante de este aumento en la cantidad de viviendas es el divorcio, aunque otros motivos incluyen menos generaciones que comparten un techo y que la gente permanece soltera más tiempo.
En los Estados Unidos, las viviendas cuya cabeza es una persona divorciada aumentaron de cinco por ciento en 1970 a quince por ciento en 2000, mientras que la proporción de viviendas de casados disminuyó de 69 a 53 por ciento en el mismo periodo. En China, casi dos millones de personas se divorciaron en 2006.
Para este estudio, que aparece en la edición de esta semana de Proceedings of the National Academy of Sciences, Liu y su equipo compararon las diferencias entre las viviendas de casados y divorciados para determinar si variaban en su consumo de tres recursos importantes, pero cada vez más limitados, la tierra (medida por la cantidad de habitaciones en la casa), la electricidad y el agua.
DrTango

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