Objetivo: hacer deporte
7/1/2008 - 16:33(EST)Un buen plan de entrenamiento se basa en un trabajo físico constante. En un primer término, si lo que deseamos es imponer una nueva forma de vida basada en el dinamismo que el deporte aporta, debemos tener claro cuáles son nuestros objetivos. Comenzar aplicándonos un esfuerzo muy por encima de nuestras posibilidades no hará más que provocarnos frustración y lesiones.
Perder algunos kilos de más no es motivo para pasar horas y horas diarias corriendo. Si a esto le sumamos una descompensación alimenticia debido a nuestro deseo de adelgazar rápidamente, el problema aumenta. Durante el ejercicio físico, el cuerpo consume una serie de componentes químicos, en esencial glucosa, y libera otros a través del sudor (magnesio, sodio, potasio y cloro). Nuestro organismo necesita recuperar parte de estas sustancias, que son proporcionadas gracias a la comida que ingerimos.
Un buen plan de entrenamiento se basa en un trabajo físico constante. En un primer término, si lo que deseamos es imponer una nueva forma de vida basada en el dinamismo que el deporte aporta, debemos tener claro cuáles son nuestros objetivos. Comenzar aplicándonos un esfuerzo muy por encima de nuestras posibilidades no hará más que provocarnos frustración y lesiones.
Perder algunos kilos de más no es motivo para pasar horas y horas diarias corriendo. Si a esto le sumamos una descompensación alimenticia debido a nuestro deseo de adelgazar rápidamente, el problema aumenta. Durante el ejercicio físico, el cuerpo consume una serie de componentes químicos, en esencial glucosa, y libera otros a través del sudor (magnesio, sodio, potasio y cloro). Nuestro organismo necesita recuperar parte de estas sustancias, que son proporcionadas gracias a la comida que ingerimos.
Alimentación Sana
En estos casos, lo ideal es mantener una alimentación abundante -que no excesiva- basada en alimentos óptimos para la recuperación de nuestro cuerpo y no abusar de ninguno de ellos. Debemos controlar el consumo de glúcidos (azúcares) y lípidos (grasas). Estos componentes son los primeros a los que recurre el cuerpo durante el ejercicio físico a la hora de consumir energía. Sin embargo, si su presencia es masiva y no ¿quemada¿ por el organismo, se acumulan en los tejidos adiposos y originan las antiestéticas ¿cartucheras¿ y los molestos ¿michelines¿. En resumen, debemos comer de todo pero sin pasarnos.
Durante el tiempo de ejercicio, en especial si el ambiente es caluroso, el cuerpo necesita enfriar el organismo para prevenir sobrecalentamientos. Así surge el sudor en los poros de nuestra piel. No olvidemos que el cuerpo humano está formado en sus tres cuartas partes de agua. Por lo tanto, debemos compensar esta pérdida de líquidos si no queremos sufrir una deshidratación, anomalía que puede conllevar graves resultados. Si nuestro ejercicio no es intenso, es decir, ni hace excesivo calor ni tenemos previsto trabajar nuestro cuerpo durante más de una hora, el agua fresca (nunca fría) jugará su fundamental papel sin problemas.
Bebidas Isotónicas
Si ya llevamos un tiempo cuidándonos y practicando deporte de forma regular y desarrollamos trabajos físicos intensos y prolongados, existen otras soluciones acuosas que pueden mejorar nuestro rendimiento. Se trata de las bebidas isotónicas. Estas sustancias, cada vez más de moda entre los practicantes de ejercicio físico, contienen sodio, magnesio, potasio y otras sustancias que tratan de aportar al organismo todo lo perdido durante la práctica. Algunas de ellas, incluso, contienen hidratos de carbono, cafeína y vitaminas, con la intención, no siempre acertada, de aumentar nuestras capacidades físicas.
Reportajes EFE

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