Las 'nalgadas' podrían influir en el comportamiento sexual
29/2/2008 - 09:56(GMT)Los investigadores han descubierto otra consecuencia nociva de los azotes en los glúteos, conductas sexuales arriesgadas e incluso aberraciones sexuales, cuando los niños crecen.
"Esto añade otro efecto secundario negativo a los azotes", afirmó Murray Strauss, experto en el estudio del castigo físico que planeaba presentar este jueves los hallazgos de cuatro estudios en la Cumbre sobre la violencia y el abuso en las relaciones de la American Psychological Association en Bethesda, Maryland.
"Creo que es bastante potente", afirmó Elizabeth Gershoff, profesora asistente de la Facultad de trabajo social de la Universidad de Michigan. "Se da en varios estudios y distintas firmas de conducta sexual arriesgada o aberrante".
Strauss, autor de los cuatro estudios, espera que los hallazgos aumenten la concienciación entre los expertos en desarrollo infantil.
"Mi esperanza es convencer a mis colegas de que deberían incluirlo en sus libros de texto", dijo Strauss, codirector del Laboratorio de investigación familiar de la Universidad de New Hampshire en Durham. "Es sorprendente. Algo que le sucede a todos los niños estadounidenses recibe en promedio media página en los libros de texto sobre desarrollo infantil y ninguno llega a la conclusión de que los padres nunca deban azotar a sus hijos".
Incluso el reverenciado Dr. Spock, que está en contra de los azotes, nunca aconsejó explícitamente a los padres no hacerlo, añadió. En vez de ello, Spock aconsejaba "evitarlo si se podía".
Un metaanálisis de estudios sobre los azotes llevado a cabo por Gershoff encontró un acuerdo del 93 por ciento entre los estudios de que los azotes pueden llevar a problemas como conductas delincuentes y antisociales en la niñez, junto con agresión, conducta criminal y antisocial, y abuso conyugal o infantil en la adultez.
"Probablemente no hay nada más en cuanto al desarrollo infantil en que haya un acuerdo de 93 por ciento en los resultados", señaló Strauss.
El cinco por ciento de las personas que nunca han sido azotadas golpean a sus parejas, en comparación con el 25 por ciento de las que fueron azotadas con frecuencia.
Sin embargo, alrededor del noventa por ciento de los padres estadounidenses azota a sus bebés, según Strauss.
DrTango

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