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Depremida? 

Trastorno bipolar: de la euforia a la depresión

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30/7/2008 - 19:27(EST) La investigación se inició después de que los científicos hubieran determinado que el "tamoxifen" bloquea una enzima, identificada como PKC, que regula las actividades de las neuronas y que éstas entran en un ritmo excesivo de actividad durante la etapa maníaca.

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  • Diagnóstico tardío

Otro problema añadido del trastorno bipolar es que el diagnóstico se suele hacer muy tarde, a veces cuando han pasado entre siete y diez años desde que la persona afectada comienza a “hacer cosas raras”, comportamiento que suele afectar a la estructura de las familias cuyos miembros no saben a qué atenerse ante esta forma de psicosis.

Las técnicas de neuroimagen han identificado anomalías en la zona posterior del cerebro de las personas con trastorno bipolar, según Juan José López Ibor, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Las técnicas de neuroimagen cognitiva -consistentes en analizar el cerebro en acción- podrían revelar cuáles son los circuitos implicados en la enfermedad aunque los expertos descartan la posibilidad de realizar cribados mediante estas técnicas a la población con riesgo de padecer una depresión o un trastorno bipolar. Estas tecnologías son útiles en la investigación, pero no tanto en la actividad clínica cotidiana, sobre todo por su coste elevado.

  • La enfermedad en un libro

En febrero pasado se presentó en Toledo (centro de España) el libro "Mi mente rota" (Ed. Sal Terrae), de María Ferrero, la primera obra autobiográfica escrita en España en la que se aborda el trastorno bipolar desde la experiencia personal del paciente. Su autora, de 33 años, licenciada en Economía y afectada de bipolaridad desde los dieciocho, definió su libro como "una estrategia vital para enfrentarme al pasado y aprender de él, a fin de articular tácticas de defensa para mis próximas crisis".

Ferrero, quien reconoce que la suya es una enfermedad crónica de la que todavía no está curada y por la que sigue padeciendo crisis, confió en que llegará un momento en que pueda afirmar que lleva muchísimos años "estable" y reconoció que este libro, que no escribió pensando en su publicación sino como un diario, le ha servido como terapia.

El valor científico añadido de este libro, que ha sido distribuido entre las grandes cadenas de librerías de los países de habla hispana, radica en que la paciente narra en primera persona sus vivencias tanto en los momentos de sus crisis maníacas como en los de sus crisis depresivas.

EFE Reportajes

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