El poder terapéutico de los animales
6/8/2008 - 12:35(EST) Los beneficios de estos tratamientos son cada vez más evidentes. El contacto con la naturaleza crea sentimientos de felicidad y calma, que son más fuertes en el caso de los animales, con los que es posible crear relaciones interactivas.
La utilización de delfines y leones marinos para tratar a los niños discapacitados psíquicos comenzó a mediados de la década de los años 70 del siglo XX en los Estados Unidos. Los estudios realizados desde entonces ponen de relieve que el contacto del paciente con estos animales en el agua, mejora, entre otras, las conexiones entre los dos hemisferios del cerebro y además activa el sistema inmunológico.
Los burros y caballos son una gran ayuda en el tratamiento, sobre todo, de problemas neurológicos, puesto que mejoran el equilibrio y el control muscular. El movimiento de la montura obliga al jinete a una respuesta que le hace coordinar sus movimientos. Los primeros tratamientos de enfermos con caballos se realizaron en Inglaterra en la década de los años 20 del siglo pasado.
- Aliados de los desfavorecidos
Niños y adultos hospitalizados, presos, pacientes de psiquiátricos, huérfanos, y otros grupos de personas desfavorecidas o con discapacidades encuentran en los animales aliados incondicionales, que dan compañía y amor, y piden poco o nada a cambio.
En el caso de los pacientes de los hospitales y los discapacitados, el contacto con los animales ayuda a olvidar el dolor y aumenta las ganas de vivir. Los problemas de contagio de enfermedades y parásitos por parte de los animales son muy altos, puesto que los pacientes tienen debilitado el sistema inmunológico. La colaboración con los veterinarios es importantísima para asegurar que los animales no se conviertan en un peligro para los pacientes.
Reclusos, niños acogidos en instituciones y enfermos mentales, son sólo algunos de los grupos cuya actitud y salud experimenta avances notables cuando están en contacto con animales, aunque se trate únicamente de acariciar un animal de granja o tener que ocuparse del cuidado de un galápago.
Los beneficios que la compañía de animales aportan a todas las personas están aún en fase de estudio, pero es innegable que milenios de contacto han creado vínculos profundos entre el ser humano y los animales que debemos aprender a utilizar en beneficio mutuo.
EFE Reportajes

(EFE)













