Los videojuegos activos ayudan a los niños a hacer ejercicio
3/9/2008 - 08:56(GMT)
A los niños les encantan los videojuegos. Según investigadores
de la
Universidad de Hong Kong, las versiones activas de estos juegos
podrían evitar que los niños se hagan obesos.
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Según este nuevo estudio, de hecho, los niños que usan videojuegos activos tienen ritmos cardiacos más rápidos y queman cuatro veces más calorías por minuto que los que usan videojuegos pasivos.
"El cambio tecnológico en nuestros hogares, escuelas y lugares de trabajo ha implicado que la necesidad de caminar se ha reducido significativamente. En su lugar, se pasan cantidades de tiempo desproporcionadas sentados", señaló Alison M. McManus, investigadora líder, del Instituto de desempeño humano de la Universidad. "Teniendo en cuenta que la obesidad infantil se está convirtiendo en el problema más complicado de salud internacional, hacer de las actividades en las que se permanece sentado actividades activas es un objetivo importante".
Los padres necesitan ser creativos con sus esfuerzos por lograr que los niños sean activos, según McManus. Los niños usan videojuegos porque es divertido, emocionante y un desafío, pero en gran medida se hace sentado, agregó.
"Los niños de este estudio se divirtieron mucho con juegos multimedios y quemaron calorías, lo que demuestra que hacer de los juegos algo activo ciertamente puede ayudarnos en nuestros esfuerzos por lograr que los niños sean activos", señaló McManus. "El reto para la industria es continuar desarrollando juegos nuevos y emocionantes que integren la actividad física con el ambiente del juego virtual".
El informe aparece en la edición de septiembre de la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.
McManus y su colega, Robin R. Mellecker, midieron el ritmo cardiaco y la cantidad de calorías quemadas por 18 niños de entre 6 y 12 años que usaron un juego de video activos, uno pasivo y uno de acción/carrera. Los investigadores anotaron que, en el transcurso de 25 minutos, los niños alternaron entre los tres juegos con un descanso de cinco minutos entre cada juego.
McManus y Mellecker hallaron que, en comparación con los niños en reposo, se quemaron 39 por ciento más calorías por minuto con el videojuego pasivo, 98 por ciento más con uno activo de bolos y 451 por ciento más con el juego de acción/carrera. Además, los investigadores hallaron que los ritmos cardiacos eran significativamente más rápidos durante el juego activo y el de acción, en comparación con el juego en el que permanecían sentados.
DrTango

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