Dieta vegetariana, pros y contras
7/9/2008 - 20:18(EST)
La dieta vegetariana es una forma alternativa de comer. Consiste
en eliminar carnes y pescados de nuestra alimentación. Sus
ventajas para la salud son muchas y sus peligros también
numerosos si no se sigue un régimen equilibrado y con variedad
de alimentos.
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Cualquier dieta, incluida la vegetariana, necesita planificación y orientación. Antes de decantarse por este tipo de alimentación, lo mejor es asesorarse y comprobar si el organismo está en condiciones de adoptar un cambio tan drástico de comidas.
- Una dieta saludable
La dieta vegetariana es, en principio, una dieta muy saludable. Entre sus muchas ventajas está la de limpiar el organismo de toxinas, lo que la hace aconsejable incluso si se sigue solamente durante una o dos semanas al año.
El nivel de urea desciende con esta dieta, por lo que es excelente para las personas con problemas renales. Hace bajar los niveles de colesterol y previene la diabetes. Es de gran ayuda para los que padecen artritis reumatoide o problemas cardiovasculares. Tiene propiedades antioxidantes, aumenta la vitalidad, hace perder peso, y embellece la piel y el cabello.
Todos estos milagros tienen que ir acompañados, para materializarse, de un cambio de hábitos. Adiós al alcohol, el café, el té y el tabaco. Y bienvenido al ejercicio y a una forma de vida más saludable.
Una dieta vegetariana equilibrada, completa y bajo supervisión de un nutricionista, es buena para cualquier persona y a cualquier edad. Las embarazadas, lactantes, niños y adolescentes pueden seguirla asimismo sin riesgos siempre y cuando no falte en esta dieta todos los nutrientes necesarios para las demandas específicas de su organismo.
- Alimentarse de vegetales
Las razones que pueden llevar a prescindir de alimentos animales son muchas. Algunas religiones milenarias, como la hinduista y budista, rechazan el sacrificio de animales, ya que creen en la transmigración de las almas.
El cristianismo establece a lo largo del año días de abstinencia, en los que no se puede comer carne. Los Adventistas del Séptimo Día defienden el vegetarianismo, mientras que el judaísmo y el islamismo prohíben, entre otros alimentos, la carne de cerdo.
La más extrema y estricta de las dietas vegetarianas es la zen, en especial la que se sigue en sus monasterios, y que se reduce prácticamente a un cuenco de arroz al día.
EFE Reportajes

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