Así duermes, así engordas
El estudio, centrado en adultos de entre 21 y 64 años de edad, registró las medidas de su constitución física así como la duración de su sueño.
A lo largo de seis años, los expertos compararon las variaciones de la grasa corporal entre tres grupos de participantes clasificados entre quienes tuvieron un sueño corto (de cinco a seis horas), medio (de siete a ocho horas) y largo (de nueve a diez horas).
Así comprobaron que quienes duermieron durante menor y mayor tiempo ganaron 1,98 kilogramos y 1,58 kilogramos más, respectivamente, que aquellas personas con un sueño de duración media.
- Los kilos y las horas…
Las posibilidades de desarrollar obesidad se elevaron un 27 por ciento en quienes dormían más y un 21 por ciento en aquellos que dormían menos, comparados con aquellas personas con un sueño de duración media.
Además de sumar más kilos, los que duermen menos o más que la cantidad de horas recomendadas, sufren un mayor aumento de la masa grasa y la circunferencia de cintura, y son más propensos a aumentar cinco kilos o más e, incluso, a convertise en obesos.
Según Tremblay, dormir mucho o muy poco altera el control del apetito porque disminuye la leptina, la hormona que reduce el hambre, y aumenta la grelina, la hormona que lo estimula.
Investigaciones anteriores ya habían descubierto un vínculo entre las pocas horas de sueño y el aumento de peso, pero no habían arrojado resultados tan específico como ahora.
Este trabajo ha encontrado una relación muy sólida entre el descanso de corta duración y el aumento de peso en los niños, y sugiere que dormir poco supera al sedentarismo y al uso de la televisión como factor de riesgo de obesidad infantil, según el doctor Tremblay.
De acuerdo a los investigadores, este fenómeno hace aconsejable añadir la duración del sueño a la lista de factores ambientales que influyen en la ganancia de peso y en la obesidad.
Para prevenir la obesidad también sería importante incluir el asesoramiento sobre higiene del sueño entre las medidas de estilo de vida destinadas a controlar el sobrepeso, además de fomentar el seguimiento de una dieta sana y la actividad física regular, según los estudiosos de la universidad canadiense.
EFE Reportajes

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