Lo que quieres saber sobre el Pilates
¿Cómo funciona?
Esta educación corporal, que trabaja tanto la musculatura superficial como la profunda, busca activar los sistemas sanguíneo y linfático, estirando cada músculo y tendón para mejorar el funcionamiento del cuerpo siguiendo una tabla de ejercicios mientras se controla la respiración.
Sus movimientos se fundamentan en seis principios: concentración, control, centralización, fluidez de movimiento, precisión y respiración.
¿Cómo son los ejercicios?
Son movimientos de tensión y estiramiento de extremidades, en los que la fuerza surge del abdomen y del tronco. Cada uno de ellos tiene una función específica y se realiza con un estilo determinado.
¿Cómo es la práctica
Las sesiones se efectúan en posición inclinada, sentada, de rodillas o tumbada, para evitar lesiones o presiones sobre los músculos y articulaciones.
Se trabaja meticulosamente cada “engranaje” del organismo para que recupere su funcionalidad y máximo rendimiento.
Los movimientos son lentos y suaves y requieren una concentración parecida a la del yoga, lo cual contribuye a liberar tensiones y conflictos.
¿Para qué sirve?
En pocas sesiones ayuda a tonificar los músculos, colocar en la posición idónea la espina dorsal, mejorar la postura corporal, la circulación sanguínea y configurar un cuerpo más estilizado y menos flácido.
Su práctica regular aumenta el control, fuerza y flexibilidad del cuerpo, fortaleciendo las articulaciones y la espalda, y corrigiendo las malas posturas.
Quienes lo practican con asiduidad ganan movilidad y flexibilidad, e incluso consiguen dormir y descansar mejor.
¿Quién lo puede practicar?
Es un método aconsejable para los jóvenes sedentarios y los mayores con rigidez corporal, personas con problemas físicos y, en general, para quien pretenda mejorar su forma física y relajar su mente, siempre que no exista una contraindicación médica.
EFE Reportajes













