Obesidad materna está asociada con una mayor mortalidad infantil
Una investigación demostró que los bebés de madres obesas tienen alto riesgo de morir, especialmente en las primeras semanas de vida, a diferencia de los hijos de mujeres con peso normal.
Dadas las elevadas tasas de mortalidad en los niños en Estados Unidos, comparado con otros países desarrollados, si se confirman los nuevos resultados, "la prevención de la obesidad debería considerarse una medida para reducir la mortalidad infantil".
Las mujeres obesas embarazadas registran mayor riesgo de mortalidad fetal, mientras que existen algunas evidencias de que las tasas de muerte son mayores en los bebés de mujeres obesas, indicó el equipo dirigido por Aimin Chen, de la Escuela de Medicina de la Creighton University, en Omaha, Nebraska.
Para investigar detalladamente esa relación, los autores compararon la historia clínica de 4.265 bebés fallecidos en la infancia y de 7.293 bebés que no murieron con datos de la Encuesta Nacional de Salud Materna e Infantil de 1988.
El 8,8 por ciento de los bebés que fallecieron tenía madres obesas, a diferencia del 5,9 por ciento de aquellos que no fallecieron.
Los hijos de mujeres obesas tenían mayor riesgo de morir en el primer año de vida y eran más propensos a morir en los primeros 28 días que los bebés de mujeres con peso normal.
Mientras que el riesgo subía en las mujeres obesas independientemente de la cantidad de kilos que aumentaban, la mortalidad infantil era mayor entre las mujeres que más peso aumentaban (0,45 kilos o más por semana), en las que casi se triplicaba el riesgo de mortalidad infantil.
Las seguían las mujeres obesas que aumentaban la menor cantidad de peso (menos de 0,15 kilos por semana), que presentaron 1,75 veces más riesgo de que su bebé muriera.
Las pacientes con sobrepeso mostraron un patrón similar; las que más y menos peso aumentaban eran las que más riesgo de mortalidad infantil concentraban.
El índice de masa corporal previo al embarazo era el factor que más influía en la mortalidad neonatal.
La mortalidad por complicaciones del embarazo, el trabajo de parto y el parto, como así también los problemas asociados con la prematuridad o el bajo peso al nacer era mayor en los hijos de las mujeres obesas, independientemente de la cantidad de kilos que aumentaban durante la gestación.
De todos modos, el aumento del riesgo de mortalidad por trastornos respiratorios, malformaciones congénitas y síndrome de muerte súbita del lactante se registró sólo en las mujeres obesas con la categoría más alta de aumento de peso gestacional.
Según el equipo, un problema del estudio es que los datos son "antiguos"; desde 1988, aumentó la prevalencia de obesidad y la cantidad promedio aumento de peso en el embarazo, mientras que las tasas de mortalidad infantil disminuyeron un 20 por ciento.
Pero los autores señalaron que la mortalidad asociada con la prematuridad o el bajo peso al nacer no han disminuido y hasta estaría creciendo, "lo que se relacionaría con el aumento de la obesidad y de la demanda de tratamientos para la infertilidad".
Reuters



