Ante la computadora, ¡Póngase cómodo!
¿Está situado el monitor del ordenador justo delante de usted? ¿Su parte superior está a la altura de su vista? ¿Alcanza cómodamente y sin estirarse el teclado y el ratón, los archivos o el teléfono? Para trabajar con comodidad y sin molestias, debe tener cuenta éstos y otros factores relacionados con su cuerpo y entorno.
Muchas de las actividades que desempeñamos en estos tiempos que corren se desarrollan delante de un monitor informático y en posición sentada.
Si éste es su caso, en general se recomienda que la espalda esté recta, el asiento regulado y la pantalla no muestre reflejos. Además, la distancia mínima de los ojos al ordenador o televisión debe ser 40 centímetros, y hay que cambiar de posición después de dos horas de trabajo.
Pero además, para trabajar con la mayor comodidad y disfrute, evitando problemas como el dolor de espalda, las molestias corporales o la fatiga visual, le conviene seguir los consejos de los expertos, como el que ofrece la doctora Begoña Rodríguez, experta en Medicina del Trabajo.
• Manténgase erguida. Tanto si trabaja la mayor parte del tiempo de pie, como si lo hace sentada. Lo ideal es que mantenga una postura erguida, con su espalda recta, alineando las distintas partes de su cuerpo. Para ello mantenga su cabeza levantada.
• Procure una iluminación homogénea. Si en la habitación o su entorno de trabajo hay más luz que en la pantalla, o a la inversa, deberá hacer un esfuerzo de reajuste cada vez que se retire la vista de la pantalla.
• Todo a su alcance. Ubique los distintos elementos del equipo (pantalla, teclado, documentos, etc.) para que pueda tenerlos a la vista sin que ello requiera unos excesivos cambios de acomodación.
• Controle el monitor. Recuerde que la imagen de su pantalla debe ser estable y sin parpadeos.
• Efectúe pausas en el trabajo. Le ayudarán a relajar la vista. Cada diez minutos más o menos fije la vista en un objeto lo más distante posible durante cinco o diez segundos, y procure realizar cambios de actividad, evitando estar todo el tiempo delante de la pantalla.
• La distancia ideal. Sitúese a una distancia de la pantalla entre 45 y 60 centímetros, y utilice un tamaño de letra que le resulte legible sin esfuerzo.
• Un puesto de trabajo “amigable”. Además de mantener una postura adecuada, procurando que su cuerpo se mantenga erguido y su cabeza levantada, procúrese un mobiliario ergonómico, es decir que se adapte a su cuerpo de forma natural, y reduzca al mínimo las posturas y movimientos forzados.
• Evite los movimientos forzados. Recuerde que las molestias en los músculos de la región del cuello y de los hombros pueden deberse a un escritorio demasiado elevado o la falta de un atril para colocar los borradores de trabajo o textos, lo cual te obliga continuamente a girar la cabeza.
• La importancia del asiento. Controle la altura del escritorio y, si no se puede ajustarlo, regule la silla. Vigile y cambie, si es necesario, la altura y posición del respaldo de su asiento.
• Controle las posturas incorrectas ante la pantalla. Algunas de las más habituales son la inclinación excesiva de la cabeza, la inclinación del tronco hacia delante o la rotación lateral de la cabeza.
• En buena forma. Practique deporte y gimnasia que fortalezcan la musculatura de la espalda; la natación es especialmente adecuada. Durante la jornada laboral, realica pausas cada 2-3 horas y practique ejercicios ligeros de estiramiento.
Reportajes EFE






