Portada Terra USA > Salud

Vida saludable 

Guerra al lumbago

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS

Conozca las posturas más saludables para las distintas tareas de la vida diaria y los nuevos tratamientos para prevenir, aliviar o eliminar el dolor de espalda...

... desde las manipulaciones vertebrales y los medicamentos, hasta la neurorreflejoterapia y la cirugía "suave".
Historia continua abajo

El dolor lumbar es una de las afecciones benignas más frecuentes, ya que ocho de cada diez personas de los países desarrollados ha sufrido ese suplicio, que obliga instintivamente a quedarse paralizado, con el cuerpo encorvado, torcer el gesto y llevarse la mano a la parte dorsal, hasta que pase el dolor.

Cuando la espalda se queja
Sometida a tensiones de todo tipo, a un desgaste progresivo y a los esfuerzos excesivos, la columna no sólo soporta el peso del cuerpo, sino, también, los desequilibrios emocionales que repercuten en la musculatura dorsal. A veces la espalda se queja, ocasionando punzadas de dolor.

Causas
Malas posturas, alteraciones de la columna, sobrepeso, flexiones y torsiones repetidas, sobrecargas de la columna, esfuerzos intensos, trabajos con máquinas que vibran, falta de potencia, resistencia o entrenamiento de la musculatura de la espalda.

También sedentarismo, tabaquismo, estrés, actitud temerosa o paralizante ante el dolor, insatisfacción laboral, personalidad obsesiva, sensibilidad a los cambios del tiempo, ansiedad.

Son los factores de riesgo relacionados con el estilo de vida o la situación del cuerpo, la mente y las emociones, que favorecen que duela la espalda, y algunas de las características más frecuentes de quienes los sufren. ¿Las consecuencias? Desde una reducción de la calidad de vida y bajas laborales hasta repercusiones negativas en el ánimo y el bienestar.

¿Por qué duele la espalda?
"En más del 90 por ciento de los pacientes, el dolor se debe a una afección de la propia espalda. Son las "afecciones mecánicas", que se reconocen porque el dolor varía con las posturas, los movimientos y los esfuerzos, y no se acompaña de ningún signo de enfermedad general, como la fiebre o pérdida de peso", explica el doctor Francisco M. Kovacs, presidente de la Fundación Kovacs, de España.

A su vez, la mayoría de las afecciones "mecánicas" se deben a un mal funcionamiento de la musculatura de la espalda. Otras veces, pueden ser debidas a las lesiones estructurales de los componentes de la columna vertebral, como el desgarro de la envuelta fibrosa del disco, la deformación de la envuelta discal o el desgaste de la unión facetaria que articula una vértebra con otra por detrás.

"Hoy día se sabe que los episodios dolorosos se deben esencialmente a la acción de unas sustancias liberadas por las fibras nerviosas finas -la más conocida es la Sustancia P, o SP- las cuales ponen en marcha los mecanismos que causan el dolor, la inflamación y la contractura muscular", explica Kovacs.

Adiós a las molestias
"La prevención de las molestias dorsales descansa en varios pilares: evitar o reducir al mínimo los factores y hábitos de estilo de vida que propicien el dolor y favorecer los gestos, conductas y hábitos más saludables para la columna, a la vez que se disminuye la carga que soporta la columna y se fortalece la musculatura de esa zona anatómica", señala el doctor Mario Gestoso, director de la Escuela Española de la Espalda (EEDE).

Para el doctor Gestoso, "cuanto mejor sea la salud del organismo, mejor será la de su columna. Por eso, además de la higiene postural que consiste en adoptar las posturas correctas y efectuar los movimientos y esfuerzos de modo que la columna sufra la menor carga, repartiendo mejor el peso y las fuerzas que soportan las vértebras y los discos, para que nuestra espalda no "se queje", hay que adoptar otras medidas saludables".

Ejercicios
Para ello, el experto de la EEDE, recomienda "evitar el sedentarismo y mantenerse físicamente activo todo lo posible, evitar el sobrepeso con una alimentación equilibrada, adelgazando si el exceso de kilos es excesivo, y descansar y dormir lo suficiente para que el organismo se reponga".

Además, según Gestoso, "hay que practicar gimnasia o una actividad física regular, tanto para mejorar la forma física general como con ejercicios que refuercen la musculatura relacionada con la espalda: abdominal, cervical, dorsal y lumbar".

Asimismo, conviene suprimir o reducir al mínimo los factores de riesgo que favorecen la lumbalgia y el deterioro de la salud en general.

Terra/EfeReportajes

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS

Sida: el contagio no es sólo por vía anal

<strong>Mary Trini</strong>, la popular figura de la noche de Miami, se une...

Sida: usa solamente un preservativo

<strong>Verónica Dávila</strong>, la periodista y entrevistadora colombiana, pone su clara dicción en...

Sida: si eres vih positivo, lo debes decir a tu pareja

<strong>Emilio Estefan</strong>, el empresario y productor de origen cubano, dice presente en...
Búsqueda