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Salud

¿Gorditos felices?

Fuerte relación entre obesidad y depresión

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La gente obesa no es más feliz, según un estudio que determinó que la obesidad está fuertemente relacionada con la depresión y otros trastornos anímicos.

No está claro si la obesidad es responsable de esos problemas o al contrario es consecuencia, pues los investigadores no dieron una respuesta clara, aunque hay teorías que apoyan ambos argumentos.

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La depresión suele provocar que la gente se vuelva pasiva, y algunos medicamentos recetados para tratar enfermedades mentales puede provocar subidas de peso. Pero al mismo tiempo, con frecuencia la obesidad es vista como un estigma y la gente con sobrepeso por lo general es objeto de bromas y otras conductas hirientes.

La investigación estudió a más de 9.000 adultos y encontró que desórdenes anímicos y de ansiedad, incluyendo la depresión, fueron 25% más comunes en las personas obesas estudiadas que en las que no tenían sobrepeso.

El consumo en exceso de sustancias fue una excepción, pues las personas obesas tuvieron 25% menos posibilidades de abusar en el consumo de drogas y alcohol que los que no tenían sobrepeso.

Los resultados fueron publicados en la edición de julio de los Archivos de Psiquiatría General, divulgada el lunes. La investigación fue liderada por el doctor Gregory Simon y el Group Health Cooperative en Seattle, organización sin fines de lucro en la costa noroeste del Pacífico estadounidense.

Los hallazgos "sugieren que el estereotipo cultural de la persona gorda y alegre es más producto de nuestra imaginación que una realidad", afirmó el doctor Wayne Fenton, del Instituto nacional de salud mental, que financió el estudio.

"El aprendizaje es que los doctores deben hacerle seguimiento a posibles casos de depresión entre sus pacientes que padezcan sobrepeso", agregó Fenton.

El estudio encontró que la relación entre obesidad y enfermedades mentales era igualmente fuerte entre hombres y mujeres, en contraste con investigaciones previas que hallaron un vínculo más fuerte en el caso de las mujeres.

En internet:

Terra/AP

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INFORMACIÓN IMPORTANTE SOBRE LA SEGURIDAD: la depresión es un trastorno grave que puede ocasionar pensamientos y comportamientos suicidas.En estudios a corto plazo de 9 fármacos antidepresivos realizados en niños y adolescentes con trastornos depresivos graves (MDD, por su sigla en inglés) y otros trastornos psiquiátricos, los antidepresivos aumentaron el riesgo de pensamientos y comportamientos suicidas (del 2% al 4%). Los pacientes en tratamiento deben ser sometidos a una rigurosa observación para evitar empeoramientos clínicos, tendencias suicidas o cambios atípicos de comportamiento, especialmente al comenzar la terapia o al cambiar la dosis. El riesgo puede persistir hasta que se produzca una remisión significativa. Se debe informar a las familias y las personas a cargo del cuidado de estos pacientes de la necesidad de una rigurosa observación y la comunicación con el profesional que receta el medicamento. Lexapro no está aprobado para su uso en pacientes pediátricos.

Lexapro está contraindicado en pacientes que toman inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO), pimozida (vea INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS, Pimozida y Celexa) o en pacientes con hipersensibilidad al oxalato de escitalopram. Al igual que con otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, se recomienda precaución al administrar antidepresivos tricíclicos (ATC) junto con Lexapro. Al igual que con otros medicamentos psicotrópicos que interfieren en la recaptación de serotonina, debe informarse a los pacientes acerca del elevado riesgo de sangrado asociado al uso concomitante de Lexapro con los AINE, la aspirina u otros medicamentos que afectan la coagulación. Los eventos adversos más frecuentes con Lexapro versus placebo (aproximadamente un 5% o mayor y aproximadamente 2 veces el placebo) fueron náuseas, trastornos en la eyaculación, somnolencia, aumento de la sudoración, disminución de la libido y anorgasmia.