Portada Terra USA>

Salud

Lexapro

¿Qué es la depresión?

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS

Muchos en la comunidad latina pueden considerar la depresión simplemente un “problema emocional” que las personas pueden superar sin ayuda. No obstante, la depresión es una enfermedad clínica real; una enfermedad que necesita un diagnóstico y tratamiento adecuado. No es un signo de debilidad ni tampoco es algo de lo que deba avergonzarse. La gente que sufre de depresión no puede "librarse de ella" sin más, de la misma manera que tampoco es posible que una persona con diabetes o una enfermedad cardíaca se "libre de ella" sin más. La depresión se puede tratar eficazmente, lo que es una buena noticia.

Es importante tener en cuenta que la depresión es algo más que simplemente sentirse triste. Las personas que sufren de depresión no se sienten tristes o deprimidas sólo durante algunos días, sino que experimentan largos períodos de profunda tristeza y, en algunos casos, se sienten nerviosos y cansados durante varias semanas o meses. Los síntomas de la depresión, que pueden variar de persona a persona, suelen incluir falta de placer en las actividades, cambio en los hábitos alimentarios o del sueño, o sentimiento de desvalorización.

Historia continua abajo

El dolor crónico que no responde al tratamiento también puede ser un signo de depresión. Debido a que la depresión puede modificar el modo de pensar, sentir y comportarse de las personas, puede tener efectos negativos en todos los aspectos de la vida de una persona, incluida la vida familiar.

¿Cuáles son las causas de la depresión?
Existen muchas razones que pueden provocar la depresión de una persona, entre las que se incluyen experiencias de vida traumáticas (como el fallecimiento de seres queridos), determinadas enfermedades, el uso de medicamentos, toxicomanías, cambios hormonales o antecedentes familiares de depresión. A veces se desconoce la causa de la depresión.

Sean cuales sean las circunstancias, la depresión es provocada por un desequilibrio de ciertas sustancias químicas del cerebro. Normalmente, estos "mensajeros químicos" contribuyen a la comunicación entre las células nerviosas mediante el envío y la recepción de mensajes, y también pueden influir en el estado de ánimo de una persona. En el caso de la depresión, la cantidad de mensajeros químicos disponibles es baja, por lo que las células nerviosas no se pueden comunicar eficazmente.

Los medicamentos antidepresivos como LEXAPRO® ayudan a corregir el desequilibrio de ciertas sustancias químicas en el cerebro. El efecto de estos medicamentos puede tardar varias semanas en aparecer. Sin embargo, funcionan bien y generalmente son medicamentos seguros. En estudios clínicos, muchos pacientes tratados con LEXAPRO comenzaron a sentirse mejor después de 1 ó 2 semanas, aunque el efecto completo puede tardar de 4 a 6 semanas.

Tome medidas hoy con la Autodetección de la depresión
Si cree que puede tener depresión, haga la prueba prueba de la Autodetección de la depresión.

Esta simple prueba de 20 preguntas puede ayudar a identificar los síntomas frecuentes de la depresión y su gravedad. Según sus resultados, tal vez desee consultar a su médico o profesional de la salud para que analice sus respuestas y pueda darle el diagnóstico adecuado. Recuerde que sólo un profesional de la salud puede diagnosticar la depresión.

Fuente: Lexapro

1 | 2 | Siguiente >

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS
INFORMACIÓN IMPORTANTE SOBRE LA SEGURIDAD: la depresión es un trastorno grave que puede ocasionar pensamientos y comportamientos suicidas.En estudios a corto plazo de 9 fármacos antidepresivos realizados en niños y adolescentes con trastornos depresivos graves (MDD, por su sigla en inglés) y otros trastornos psiquiátricos, los antidepresivos aumentaron el riesgo de pensamientos y comportamientos suicidas (del 2% al 4%). Los pacientes en tratamiento deben ser sometidos a una rigurosa observación para evitar empeoramientos clínicos, tendencias suicidas o cambios atípicos de comportamiento, especialmente al comenzar la terapia o al cambiar la dosis. El riesgo puede persistir hasta que se produzca una remisión significativa. Se debe informar a las familias y las personas a cargo del cuidado de estos pacientes de la necesidad de una rigurosa observación y la comunicación con el profesional que receta el medicamento. Lexapro no está aprobado para su uso en pacientes pediátricos.

Lexapro está contraindicado en pacientes que toman inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO), pimozida (vea INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS, Pimozida y Celexa) o en pacientes con hipersensibilidad al oxalato de escitalopram. Al igual que con otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, se recomienda precaución al administrar antidepresivos tricíclicos (ATC) junto con Lexapro. Al igual que con otros medicamentos psicotrópicos que interfieren en la recaptación de serotonina, debe informarse a los pacientes acerca del elevado riesgo de sangrado asociado al uso concomitante de Lexapro con los AINE, la aspirina u otros medicamentos que afectan la coagulación. Los eventos adversos más frecuentes con Lexapro versus placebo (aproximadamente un 5% o mayor y aproximadamente 2 veces el placebo) fueron náuseas, trastornos en la eyaculación, somnolencia, aumento de la sudoración, disminución de la libido y anorgasmia.