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¿Qué es la ansiedad?

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Dado el estrés de la vida moderna, es normal sentir ansiedad de vez en cuando. Sin embargo, las personas con trastorno de ansiedad generalizada (TAG) sufren de preocupación y tensión persistentes, mucho peores que la ansiedad que siente la mayoría de la gente de vez en cuando. El nivel alto o el estado crónico de ansiedad asociados con el TAG pueden hacer que las actividades cotidianas sean difíciles o incluso imposibles de llevar a cabo.

El síntoma principal del TAG es un estado de preocupación y ansiedad exagerado o sin fundamento, por lo general sobre cuestiones como la salud, el dinero, la familia o el trabajo. Aunque las personas que padecen de TAG pueden darse cuenta de que su ansiedad es excesiva o injustificada, son incapaces de “librarse de ella” sin más. La mera idea de llegar al final del día puede generarles ansiedad.

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La preocupación persistente característica del TAG es difícil de controlar e interfiere en la vida cotidiana. Muchos de los que sufren de TAG parecen ser incapaces de relajarse, y pueden sobresaltarse fácilmente. Además, el TAG con frecuencia se acompaña de síntomas físicos, tales como fatiga, dolor de cabeza y tensión muscular.

El TAG no aparece de repente; evoluciona progresivamente. Usted puede recibir un diagnóstico de TAG si ha padecido ansiedad la mayoría de los días al menos durante 6 meses. La ansiedad también debe estar asociada con por lo menos 3 de los siguientes síntomas:

• Inquietud, tensión o tener los nervios de punta
• Fatiga
• Dificultad para concentrarse o sentir que la mente se pone en blanco
• Irritabilidad
• Tensión muscular
• Dificultad para dormirse o permanecer dormido, o no descansar y estar agitado durante el sueño.

Los síntomas pueden variar de persona a persona, y no es necesario que presente todos los síntomas mencionados para padecer TAG.

El TAG puede ser difícil de diagnosticar. Algunos pacientes con TAG primero consultan a su profesional de la salud sobre problemas relacionados con el estrés, tales como dolor de cabeza o problemas con el sueño.

Tome medidas hoy con la Autodetección de la ansiedad

Si cree que puede tener ansiedad, haga la prueba de la Autodetección de la ansiedad. Esta simple prueba puede ayudar a identificar los síntomas frecuentes de la ansiedad y su gravedad. Según sus resultados, tal vez desee consultar a su médico o profesional de la salud para que analice sus respuestas y pueda darle el diagnóstico adecuado. Recuerde que sólo un profesional de la salud puede diagnosticar el TAG.

La depresión y la ansiedad a menudo coexisten

La depresión frecuentemente está acompañada de ansiedad, y no es raro que una persona deprimida también sea diagnosticada con trastorno de ansiedad generalizada (TAG). De manera similar, el trastorno de ansiedad generalizada se presenta con o sin depresión. Los síntomas de estos trastornos con frecuencia se superponen, y usted puede padecer uno de los dos o ambos.

Se ha demostrado que LEXAPRO® alivia eficazmente tanto los síntomas de la depresión como los del TAG.1,2

Referencias: 1. Burke WJ, Gergel I, Bose A. Fixed-dosed trial of the single isomer SSRI escitalopram in depressed outpatients. J Clin Psychiatry. 2002;63:331-336. 2. Datos de archivo, Forest Laboratories, Inc.

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INFORMACIÓN IMPORTANTE SOBRE LA SEGURIDAD: la depresión es un trastorno grave que puede ocasionar pensamientos y comportamientos suicidas.En estudios a corto plazo de 9 fármacos antidepresivos realizados en niños y adolescentes con trastornos depresivos graves (MDD, por su sigla en inglés) y otros trastornos psiquiátricos, los antidepresivos aumentaron el riesgo de pensamientos y comportamientos suicidas (del 2% al 4%). Los pacientes en tratamiento deben ser sometidos a una rigurosa observación para evitar empeoramientos clínicos, tendencias suicidas o cambios atípicos de comportamiento, especialmente al comenzar la terapia o al cambiar la dosis. El riesgo puede persistir hasta que se produzca una remisión significativa. Se debe informar a las familias y las personas a cargo del cuidado de estos pacientes de la necesidad de una rigurosa observación y la comunicación con el profesional que receta el medicamento. Lexapro no está aprobado para su uso en pacientes pediátricos.

Lexapro está contraindicado en pacientes que toman inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO), pimozida (vea INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS, Pimozida y Celexa) o en pacientes con hipersensibilidad al oxalato de escitalopram. Al igual que con otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, se recomienda precaución al administrar antidepresivos tricíclicos (ATC) junto con Lexapro. Al igual que con otros medicamentos psicotrópicos que interfieren en la recaptación de serotonina, debe informarse a los pacientes acerca del elevado riesgo de sangrado asociado al uso concomitante de Lexapro con los AINE, la aspirina u otros medicamentos que afectan la coagulación. Los eventos adversos más frecuentes con Lexapro versus placebo (aproximadamente un 5% o mayor y aproximadamente 2 veces el placebo) fueron náuseas, trastornos en la eyaculación, somnolencia, aumento de la sudoración, disminución de la libido y anorgasmia.