Mitos sobre la donación de órganos
La comunidad hispana necesita desesperadamente donantes de órganos y tejidos. En julio 2006, había 14,000 hispanos inscritos en la lista de espera para trasplantes en los Estados Unidos.
• El censo más reciente realizado en EE.UU. establece que los hispanos representan aproximadamente 14% de la población total de EE.UU., pero casi 16% o 14,000 de las 92,000 personas en espera de trasplantes de órganos y tejidos son hispanos.
• Aproximadamente 51% de las personas que esperan trasplantes de órganos pertenecen a grupos minoritarios.
OBSTÁCULOS: • Los mitos e información errónea sobre la donación son los principales obstáculos que les impiden a los hispanos convertirse en donantes de órganos y tejidos. Entre ellos se incluye:
- La creencia de que los médicos de la sala de emergencias no se esforzarán en salvarle la vida a una persona que ha indicado que desea ser donante.
- Desconfianza general en el proceso de donación de órganos y el sistema de asignación de estos.
- La percepción de que los ricos obtienen un trato preferencial.
- La creencia de que la donación de órganos y tejidos va en contra de su religión.
- La creencia de que los donantes de órganos no pueden tener un sepelio con el ataúd abierto o que solamente pueden cremarse.
INFORMACIÓN VERAZ:
• El trabajo de los médicos de la sala de emergencias es salvar vidas y harán todo lo posible por salvar la vida de una persona.
• La fama y la situación económica de la persona no influyen la decisión. Los órganos se asignan según una diversidad de factores médicos y logísticos que incluyen el tipo de sangre, el tamaño del órgano que se necesita, el tiempo de espera, la distancia entre el donante y el beneficiario, el grado de compatibilidad con el sistema inmunológico y la urgencia médica, entre otros.
• Las principales religiones, incluyendo la católica, apoyan la donación de órganos y tejidos como una de las mayores expresiones de compasión y generosidad. El Papa Benedicto XVI afirmó que la donación de órganos representa la expresión de un verdadero y profundo acto de amor hacia el prójimo.
• La donación no interfiere con los preparativos del funeral. El donante puede tener un funeral con el ataúd abierto.
• Todas las personas pueden ser donantes, sin importar la edad o los antecedentes médicos. La buena noticia es que un sólo donante puede salvar o mejorar las vidas de más de 50 personas.
Fuente: Donate Life




