Portada Terra USA > Salud

Emergencias No-Traumáticas 

Derrame Cerebral (Ataque Cerebral)

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS

El Derrame Cerebral / Ataque Cerebral

¿Qué es el derrame cerebral?

La apoplejía, también llamada ataque cerebral, ocurre cuando se interrumpe la corriente sanguínea que fluye al cerebro. La interrupción del flujo sanguíneo se produce cuando un coágulo de sangre bloquea uno de los vasos sanguíneos vitales en el cerebro (apoplejía isquémica) o cuando se quiebra un vaso sanguíneo en el cerebro, inundando de sangre los tejidos circundantes (apoplejía hemorrágica).

Para poder funcionar, el cerebro necesita el suministro constante de oxígeno y nutrientes. La interrupción de la irrigación, aunque breve, puede causar problemas. Sin sangre u oxígeno, las células cerebrales comienzan a morir en pocos minutos. Al área de células muertas en los tejidos se le llama infarto. Debido a los cambios físicos y químicos que ocurren en el cerebro que ha sufrido una apoplejía, el daño puede continuar avanzando durante varios días. Esto se llama apoplejía en evolución.

La pérdida de la función cerebral ocurre con la muerte de las células cerebrales. ésta puede incluir el deterioro en la capacidad de movimiento, del habla, del pensamiento y de la memoria, de los intestinos y la vejiga, del control emocional y de otras funciones vitales del organismo. La recuperación de la apoplejía y de la capacidad específica afectada, depende del tamaño y del lugar de la apoplejía. La apoplejía pequeña puede provocar sólo problemas menores como debilidad en un brazo o pierna. Las apoplejías más grandes pueden causar parálisis (incapacidad para mover parte del cuerpo), pérdida del habla e incluso la muerte.

Según la Asociación Nacional de Apoplejía (NSA), es importante conocer las tres R de la apoplejía:

  • Reducir el riesgo.
  • Reconocer los síntomas.
  • Reaccionar llamando al 911 (o al servicio local de ambulancias).

La apoplejía es una emergencia y debe tratarse como tal. La mayor probabilidad de recuperación de la apoplejía ocurre cuando se inicia de inmediato el tratamiento de emergencia.

La apoplejía es la tercera causa mayor de muerte, ubicándose después de las enfermedades cardíacas y de todas las formas de cáncer. La apoplejía mata a más 158.000 norteamericanos cada año. Unos 5,5 millones de norteamericanos adultos viven hoy con los efectos de una apoplejía.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de un derrame cerebral?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de los derrames cerebrales. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Si tiene alguno de estos síntomas llame al 911 (o a su número local para emergencias) inmediatamente. El tratamiento es más eficaz si se inicia de inmediato.

Los síntomas pueden ser repentinos e incluir:

  • Debilidad o entumecimiento repentinos de la cara, el brazo o la pierna, sobre todo en un lado del cuerpo.
  • Confusión o dificultad para hablar o entender que aparecen repentinamente.
  • Problemas súbitos de la vista, como visión borrosa o pérdida de visión en uno o ambos ojos.
  • Mareos o problemas con el equilibrio o la coordinación que aparecen de repente.
  • Problemas repentinos para moverse o caminar.
  • Dolor de cabeza fuerte y repentino del que no se sabe la causa.

En algunos derrames cerebrales no aparecen todas las señales de aviso anteriores. No ignore ninguna de las señales de aviso; incluso aunque desaparezcan, tome medidas inmediatamente. Los síntomas del derrame cerebral pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Qué otros síntomas puede producir un derrame cerebral?

Otros síntomas, menos frecuentes, de un derrame cerebral incluyen los siguientes:

  • Náusea, vómito o fiebre repentinos que no se deban a una enfermedad vírica.
  • Pérdida o cambio del estado de conciencia breve como desvanecimiento, confusión, convulsiones o coma.
  • Accidente isquémico transitorio (su sigla en inglés es TIA) o "mini derrame cerebral".

    El accidente isquémico transitorio (TIA) puede presentar muchos de los mismos síntomas que la apoplejía, pero son transitorios y pueden durar unos minutos o hasta 24 horas. Solicite asistencia médica inmediatamente si sospecha que alguien puede estar experimentando un accidente isquémico transitorio, ya que los TIA pueden ser una señal de aviso de que está a punto de producirse un derrame cerebral. Sin embargo, no todos las derrames cerebrales van precedidos de un TIA.

Factores de Riesgo para el Derrame Cerebral:

La evaluación del riesgo para el derrame cerebral se basa en la herencia genética, los procesos naturales y el estilo de vida. Muchos de los factores de riesgo para el derrame cerebral se pueden modificar o controlar, mientras que otros que están relacionados con la genética o con procesos naturales no se pueden cambiar.

Historia continua abajo

Factores de riesgo para el derrame cerebral que pueden modificarse, tratarse o controlarse médicamente:

  • La presión alta de la sangre
    El factor de riesgo controlable más importante para el ataque cerebral es controlar la presión alta de la sangre.
  • diabetes mellitus
    Existe tratamiento para la diabetes pero padecerla aumenta el riesgo de sufrir derrames cerebrales.
  • Las enfermedades del corazón (cardiopatías)
    Las enfermedades del corazón son el segundo factor de riesgo más importante para el derrame cerebral y la principal causa de muerte entre los sobrevivientes de un derrame cerebral.
  • El fumar cigarrillos
    El uso de anticonceptivos orales combinado con los cigarrillos aumenta en gran medida el riesgo de derrame cerebral.
  • Los antecedentes de accidentes isquémicos transitorios (su sigla en inglés es TIA)
    Una persona que haya tenido uno (o más) TIA tiene casi 10 probabilidades más de tener un derrame cerebral que alguien de su misma edad y sexo que no los haya tenido.
  • El recuento alto de glóbulos rojos
    Un aumento moderado en el número de glóbulos rojos hace la sangre más espesa y es más probable que se formen coágulos, lo que aumenta el riesgo de un derrame cerebral.
  • El colesterol y los lípidos de la sangre elevados
    El colesterol y los lípidos altos aumentan el riesgo de derrame cerebral.
  • La falta de ejercicio, la inactividad física
    La falta de ejercicio y la inactividad física aumentan el riesgo de sufrir un derrame cerebral.
  • La obesidad
    El exceso de peso aumenta el riesgo para el ataque cerebral.
  • El consumo excesivo de alcohol
    Más de dos bebidas alcohólicas al día aumentan la presión de la sangre, y las borracheras pueden llevar a un derrame cerebral.
  • El consumo de drogas (de cierto tipo)
    El uso de drogas intravenosas aumentan el riesgo de derrame cerebral debido a embolia en el cerebro (coágulos de sangre). El consumo de cocaína se ha relacionado estrechamente con los derrames cerebrales, los ataques al corazón y diversas complicaciones cardiovasculares. En algunos casos, incluso en personas que utilizaban la cocaína por primera vez, los ataques han sido mortales.
  • Ritmo cardíaco anormal
    Se ha demostrado que diversas enfermedades cardíacas aumentan el riesgo de sufrir una apoplejía. La fibrilación auricular es el precursor cardíaco más poderoso y tratable de la apoplejía.
  • Anomalías estructurales cardíacas
    Nuevas evidencias muestran que las anomalías estructurales cardíacas, incluido el foramen ovale abierto y el defecto del tabique auricular aumentan el riesgo del accidente cerebrovascular embólico.

Factores de riesgo para el derrame cerebral que no pueden modificarse:

  • La edad
    Por cada diez años de vida que pasan después de los 55 años, las posibilidades de tener un derrame cerebral se duplican.
  • El sexo
    Los hombres tienen aproximadamente un 19 por ciento más de posibilidades que las mujeres de tener un derrame cerebral.
  • La raza
    Los afroamericanos tienen mucho mayor riesgo de muerte e incapacidad debida a un derrame cerebral que los caucásicos, en parte porque en la población afroamericana hay una incidencia mucho mayor de presión alta de la sangre.
  • La diabetes
    La diabetes está estrechamente relacionada con la presión alta de la sangre y aun cuando la diabetes es una condición que se puede tratar, aumenta el riesgo de derrame cerebral.
  • Los antecedentes de derrame cerebral previo
    El riesgo de un derrame cerebral para una persona que ya haya tenido uno es mucho mayor que para alguien que no lo haya tenido.
  • La herencia genética
    Las posibilidades de un derrame cerebral son mayores en las personas con antecedentes familiares de derrame cerebral.

Otros factores de riesgo para el derrame cerebral que hay que tener en cuenta:

  • El lugar de residencia
    Los derrames cerebrales son más frecuentes en las personas que viven en el sudeste de Estados Unidos que en otras partes. Esto puede deberse a diferencias regionales en el estilo de vida, la raza, el consumo de cigarrillos y la dieta.
  • La temperatura, la estación del año y el clima
    Las muertes por derrame cerebral ocurren con más frecuencia en los períodos de temperaturas extremas.
  • Los factores socioeconómicos
    Existen algunas evidencias de que los derrames cerebrales son más frecuentes en las personas con bajo nivel de ingresos que en las personas acomodadas.

¿Cuáles son los distintos tipos de derrames cerebrales?

Los derrames cerebrales pueden clasificarse en dos categorías principales:

  • 88 por ciento son ataques isquémicos - derrames cerebrales causados por la obstrucción de una arteria.
  • 12 por ciento son ataques hemorrágicos - derrames cerebrales causados por un sangrado.

¿Qué es el derrame cerebral isquémico?

Un derrame isquémico se produce cuando un vaso sanguíneo que riega el cerebro se obstruye o se "bloquea” e impide el flujo de sangre a una parte del cerebro. Al cabo de unos minutos, las células y los tejidos del cerebro empiezan a morir por falta de oxígeno y de nutrientes. La zona de tejido muerto se denomina zona infartada. Aproximadamente el 80 por ciento de los derrames cerebrales pertenecen a esta categoría. Los ataques isquémicos se dividen a su vez en dos grupos:

  • Ataques trombóticos - causados por un coágulo de sangre que se forma en los vasos sanguíneos del cerebro.
  • Ataques cerebrales embólicos - causados por un coágulo sanguíneo o residuos de placa que se desarrollan en otra parte del cuerpo y luego se trasladan a uno de los vasos sanguíneos en el cerebro a través del torrente sanguíneo.

¿Qué es un derrame cerebral trombótico?

Los derrames trombóticos son ataques cerebrales causados por un trombo (coágulo de sangre) que se forma en las arterias que suministran sangre al cerebro. Este tipo de ataque se suele ver en los ancianos, especialmente en los que tienen niveles altos de colesterol y aterosclerosis (acumulación de grasa y lípidos dentro de las paredes de los vasos sanguíneos).

En ocasiones, los síntomas de un ataque cerebral trombótico pueden aparecer de repente, y a menudo durante el sueño o temprano en la mañana. Otras veces puede aparecer gradualmente, durante un período de horas o incluso de días. En este caso se denomina ataque cerebral en evolución.

Los ataques cerebrales trombóticos pueden ir precedidos de uno o más "mini derrames cerebrales", llamados accidentes isquémicos transitorios (su sigla en inglés es TIA). Los TIA pueden durar unos minutos o hasta 24 horas y a menudo son un signo de advertencia de que puede ocurrir un ataque cerebral. Aunque generalmente son leves y transitorios, los síntomas causados por un TIA son parecidos a los causados por un ataque cerebral.

Otro tipo de ataque que se produce en los vasos sanguíneos pequeños del cerebro recibe el nombre de infarto lagunar. La palabra lagunar proviene del latín lacuna, que significa "agujero" o "cavidad". Los infartos lagunares se ven a menudo en personas que padecen diabetes o hipertensión (presión alta de la sangre).

¿Qué es un ataque cerebral embólico?

Los ataques embólicos suelen ser causados por un émbolo (un coágulo de sangre que se forma en alguna otra parte del cuerpo y viaja hasta el cerebro a través de la corriente sanguínea). Los ataques embólicos a menudo son el resultado de una enfermedad o una operación del corazón y aparecen de forma repentina, sin señales de aviso. Aproximadamente el 15 por ciento de los ataques embólicos ocurren en personas con fibrilación atrial, un tipo de ritmo anormal del corazón en el que las cavidades superiores del corazón no laten de forma eficaz.

¿Qué es un ataque cerebral hemorrágico?

Los ataques hemorrágicos se producen cuando un vaso sanguíneo que riega el cerebro se rompe y sangra. Cuando una arteria sangra dentro del cerebro las células y los tejidos de éste no reciben oxígeno ni nutrientes. Además, la presión en los tejidos circundantes aumenta y se presenta irritación e hinchazón. Aproximadamente el 20 por ciento de los derrames cerebrales son debidos a una hemorragia. Los derrames hemorrágicos se pueden clasificar en dos categorías principales:

  • Hemorragia intracerebral - sangrado de los vasos sanguíneos en el interior del cerebro.
  • Hemorragia subaracnoidea - sangrado en el espacio subaracnoideo (el espacio que existe entre el cerebro y las membranas que lo recubren).

¿Qué es una hemorragia intracerebral?

La hemorragia intracerebral comúnmente se debe a la hipertensión (presión alta de la sangre) y el sangrado aparece de forma repentina y rápida.Generalmente no hay señales de aviso y el sangrado puede ser tan grave que produce un coma o la muerte.

¿Qué es una hemorragia subaracnoidea?

La hemorragia subaracnoidea se produce cuando existe un sangrado entre el cerebro y las meninges (las membranas que recubren el cerebro) en el espacio subaracnoideo. Este tipo de hemorragia comúnmente se debe a un aneurisma o a malformaciones arteriovenosas (su sigla en inglées es AVM)

  • Un aneurisma es un área debilitada y abombada de la pared de una arteria que corre el riesgo de romperse. Los aneurismas pueden ser congénitos (de nacimiento) o pueden aparecer más tarde debido a factores como la hipertensión o la aterosclerosis.
  • Un AVM es un trastorno congénito que consiste en una red enmarañada de arterias y de venas. Se desconoce la causa de los AVM.

¿Qué son los derrames cerebrales recurrentes?

Los derrames recurrentes se producen en aproximadamente el 25 por ciento de las personas que han sufrido un derrame cerebral en los cinco años siguientes al primer ataque. El riesgo es mayor justo después del derrame y va disminuyendo con el tiempo. Las probabilidades de que el paciente quede incapacitado o muera aumentan con cada derrame recurrente. Aproximadamente el 3 por ciento de los pacientes sufren un segundo derrame cerebral antes de 30 días de su primer derrame, y una tercera parte tienen un segundo derrame en los dos primeros años.

Tratamientos de emergencia para el ataque cerebral:

El tratamiento es más eficaz si se inicia de inmediato. El tratamiento de emergencia después de un ataque cerebral puede incluir lo siguiente:

  • Medicamentos utilizados para disolver los coágulos de sangre que causan un ataque cerebral isquémico
    Los medicamentos que disuelven los coágulos se llaman trombolíticos y en inglés se conocen coloquialmente como "clot busters". Estos medicamentos contribuyen a reducir el daño de las células cerebrales causado por el derrame. Para que sean más eficaces, los trombolíticos deben administrarse en las primeras horas del comienzo del derrame cerebral.
  • Medicamentos y terapias para reducir o controlar la inflamación del cerebro
    Los corticosteroides y algunos tipos de sueros intravenosos (IV) se utilizan a menudo para reducir o mantener bajo control la inflamación del cerebro, sobre todo en caso de ataque cerebral hemorrágico (un ataque causado por sangrado en el interior del cerebro).
  • Medicamentos que ayudan a proteger el cerebro del daño y la isquemia (falta de oxígeno)
    Los medicamentos de este tipo se llaman neuroprotectores, y algunos de ellos están aún en fase de investigación clínica.
  • Medios de soporte vital como respiradores (máquinas que ayudan a respirar), sueros intravenosos, nutrición adecuada, control de la presión sanguínea y prevención de las complicaciones

Otros medicamentos usados para tratar o prevenir un derrame cerebral:

Otros medicamentos que pueden ayudar al paciente a recuperarse del ataque o ayudar a evitar que el ataque se produzca son los siguientes:

  • Medicamentos que ayudan a evitar que se formen más coágulos de sangre
    Los medicamentos que ayudan a evitar que se formen más coágulos de sangre se llaman anticoagulantes, ya que impiden la coagulación de la sangre. Medicamentos de este tipo son, por ejemplo, la heparina y la warfarina (Coumadinâ).
  • Medicamentos que reducen las posibilidades de que se formen coágulos evitando que se agrupen las plaquetas (un tipo de célula de la sangre)
    Entre los ejemplos de este tipo de medicamentos se incluyen la aspirina y el dipiridamol (Persantineâ).
  • Medicamentos para tratar condiciones médicas existentes como la diabetes y problemas del corazón o de la presión sanguínea

Tipos de cirugías para tratar o prevenir un ataque cerebral:

Existen varios tipos de operaciones que se pueden realizar para ayudar a tratar un ataque cerebral o para evitar que se produzca el ataque; entre ellas se incluyen:

  • Endoarteriectomía carotídea
    La endoarderiectomía carotídea es un procedimiento que se utiliza para eliminar la placa y los coágulos de las arterias carótidas, situadas en el cuello. Dichas arterias llevan la sangre desde el corazón hasta el cerebro. La endoarteriectomía puede ayudar a evitar que se produzca un derrame cerebral.
  • Craneotomía
    Una craneotomía es un tipo de operación en el cerebro para eliminar los coágulos de sangre o reparar el sangrado.
  • Cirugías para reparar los aneurismas y las malformaciones arteriovenosas (su sigla en inglés es AVM)
    Un aneurisma es una zona debilitada y abombada en la pared de una arteria que corre el riesgo de romperse y sangrar en el interior del cerebro. Una AVM es un trastorno congénito (de nacimiento) o adquirido que consiste en una red enmarañada de arterias y de venas. Un AVM también corre el riesgo de romperse y sangrar en el interior del cerebro. La cirugía puede servir, en este caso, para evitar que se produzca el derrame cerebral.

Terapia restrictiva (CIT, por su sigla en inglés) para parálisis de brazos y manos después de un accidente cerebrovascular (derrame cerebral):

Muchas personas que sufren un derrame cerebral quedan con parálisis de las extremidades superiores. La CIT es un tratamiento que estimula el uso de la extremidad afectada por el derrame cerebral mediante la restricción del miembro no afectado en un mitón, cabestrillo, férula o guante. Se realizan ejercicios intensos usando el brazo o la mano afectada.

  • Las restricciones CIT se emplean hasta en un 90 por ciento de las horas de vigilia.
  • Las restricciones pueden retirarse para determinadas actividades, como bañarse.
  • Se usan pequeños pasos para desglosar tareas complejas, como realizar una llamada telefónica.
  • Se utiliza retroalimentación oral y escrita para ayudar a motivar e informar a las personas que se someten a una CIT.

Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de Las Emergencias No-Traumáticas

Terra/Dr.Tango

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS

Donación de órganos

Una charla abierta sobre la importancia de donar órganos y dar vida....

Alcoholismo en las mujeres

Las mujeres son más propensasn a volverse adictas del alcohol y a...

Myrka Dellanos lee cuentos a niños

Myrka es portavoz hispana de Colgate Total y se unió a la...
Búsqueda