Duerme menos, vive más...
Un estudio sobre sueño y longevidad, en el que han participado más de un millón de personas, indica que seis horas y media de sueño son suficientes y que dormir menos de cuatro, o más de ocho, aumenta el riesgo de una muerte temprana.
El estudio lo han realizado investigadores de la Universidad de California, en San Diego, UCSD, y de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, y supone un cambio sustancial sobre las ideas que se tenían hasta ahora acerca del sueño.
El criterio general mantenido hasta ahora era que, para tener una buena salud, es necesario dormir cada noche un promedio de ocho horas.
Sin embargo, Daniel Kripke, un profesor de psiquiatría de la Universidad de California especializado en problemas del sueño, ha comparado cifras de mortalidad en relación con horas de sueño y ha descubierto que las personas que duermen entre 6 y 7 horas cada día viven más.
Los individuos que duermen en cambio ocho horas o más, o menos de cuatro por noche, presentan un índice de muertes significativamente mayor, según sostiene el psiquiatra en unas declaraciones difundidas por la Universidad de California en San Diego.
El estudio plantea una fuerte relación estadística entre horas de sueño y mayor o menor mortalidad, pero no puede explicar las razones o causas de esta asociación.
"Los individuos que duermen una media de 6.30 horas cada noche pueden estar seguros de que es una cantidad de sueño suficiente. Desde un punto de vista de salud, no hay razón para dormir más", ha declarado Kripke.
Los mayores índices de mortalidad temprana aparecen vinculados a los períodos de mayor duración del sueño.
"No sabemos -ha matizado el científico- si los períodos más prolongados de sueño conducen a la muerte. Se necesitarán más estudios para determinar si poner antes el despertador puede mejorar, en realidad, la salud".
La revista Archivos de Psiquiatría General, de la Asociación Médica Estadounidense, publicará mañana, viernes, los datos de este estudio.
En él se han investigado, durante los seis años que van de 1982 a 1988, los hábitos del sueño de más de un millón de personas, con edades que oscilan entre 30 y 102 años.
Los datos no se han publicado hasta ahora porque se necesitaba un tiempo prolongado de perspectiva, con el fin de computar las muertes registradas entre los participantes del estudio.
Los participantes en esta investigación, que incluye la mayor muestra de individuos estudiados hasta ahora en relación al sueño, pertenecen al denominado Estudio II de Prevención del Cáncer, una encuesta realizada por la Sociedad Estadounidense del Cáncer.
Otros estudios habían indicado con anterioridad que dormir poco, o mucho, estaba asociado con índices de mortalidad más elevados, pero ninguno de esos estudios eran suficientemente significativos como para distinguir entre 7 u 8 horas de sueño por noche.
Los mejores índices de supervivencia se han descubierto en el grupo de quienes duermen entre seis y siete horas diarias.
El grupo de quienes duermen 8 horas o más cada noche, sin embargo, tienen un 12 por ciento más de posibilidades de morir en un período de seis años que quienes duermen 7 horas.
Incluso quienes duermen una media de 5 horas cada noche, con estar por debajo de las 6 o 7 horas, tienen índices de vida mayores que los que duermen ocho horas o más cada noche.
El estudio ha tenido en cuenta variables como edad, ejercicio, problemas de salud previos o factores de riesgo como el uso de tabaco.
El porcentaje de mujeres fallecidas entre las participantes en el estudio fue del 5.1 por ciento y entre hombres del 9.4 por ciento. Las causas de mortalidad han sido las mismas que se registran en la población general.
Terra/Efe

(Terra)



