Sheets (1-0) se convirtió en el gran héroe del partido al dominar
por completo al bateo cubano, que sólo consiguió tres imparables y
todos fueron sencillos, mientras que el ataque de Estados Unidos
estuvo oportuno al fabricar nueve imparables, incluido cuadrangular,
que les permitió anotar las carreras del triunfo.
El joven abridor derecho no dio base por bolas y sacó cinco
ponches.
El veterano Pat Borders, ex jugador de los Azulejos de Toronto
con los que disputó y ganó la Serie Mundial en las Grandes Ligas, se
convirtió a sus 37 años en otro de los héroes que hizo posible el
triunfo histórico de su equipo.
Borders, que se fue de 3-2, anotó y pegó un doblete impulsador en
la parte alta de la quinta entrada para abrir el racimo de tres que
cerraría Young, de 4-2, con sencillo de dos remolcadas.
Estados Unidos, que abrió el marcador en la parte alta del primer
episodio con jonrón solitario del jardinero izquierdo Mike Neill,
contra el abridor Luis Lazo (0-1), consolidó el triunfo con el
racimo de tres carreras que lograron en el quinto que le hicieron al
derecho José Ibar.
La defensa estuvo excepcional con una doble matanza de oro en la
parte baja del séptimo episodio del paracorto Adam Everett al
segunda base Brent Abernathy y este al primera Doug Mientkiewicz.
El propio Doug Mientkiewicz, Young y Neill hicieron atrapadas
excepcionales que robaron sendos extra bases al bateo cubano en la
segunda, octava y novena entrada, respectivamente.
Lazo (0-1) cargó con la derrota después de ser castigado con tres
imparables, incluido el jonrón de Neill, no dio base por bolas y
sacó tres ponches.
La victoria de Estados Unidos terminó con décadas de dominio del
béisbol aficionado cubano, que siempre fue su gran rival y verdugo
en todas las competiciones internacionales.
"Este triunfo se lo dedicamos a todo el país como ejemplo de lo
que puede conseguir un grupo de jóvenes y veteranos que pusieron
todo su espíritu de lucha para demostrar que son los mejores en el
campo de juego", declaró Tommy Lasorda, dirigente de Estados Unidos.
Lasorda, de 73 años, fue nombrado máximo responsable del equipo
estadounidense después de haber estado 20 años como manejador de Los
Angeles Dodgers, del béisbol de las Grandes Ligas, con los que ganó
dos Series Mundiales.
"Felicito a los cubanos porque fueron el gran equipo de siempre",
declaró Lasorda. "Hoy hemos sido superiores y nos merecimos la
victoria".
Cuba, que había ganado las dos primeras medallas Olímpicas en
Barcelona'92 y Atlanta'96, confirmó que a pesar de traer de nuevo
con el equipo a 12 de los jugadores que consiguieron el último oro,
mostró su vulnerabilidad durante la fase preliminar al perder su
invicto de 21 partidos frente a Holanda.
Esta vez no le funcionó, lo que mejor traía su picheo, consiguió
con el abridor José Ariel Contreras dos partidos completos
consecutivos sin permitir anotación.
Pero la decisión del manejador cubano, Servio Borges, de sacar
como abridor a Lazo no le funcionó esta vez después del jonrón
monumental que le pegó Neill, su tercero del torneo, y mucho menos
encontrar la fórmula de romper la inspiración del abridor Sheets,
que les dio la última lección olímpica de picheo.
Corea del Sur, que venció 3-1 a Japón, fue medalla de bronce, la
primera que consigue en la competición del béisbol olímpico.