El triunfo del equipo femenino cubano sirvió para mitigar la
decepción de la selección masculina. Los jugadores de Juan Díaz
sucumbieron ante Brasil (2-3) y se verán relegados al séptimo u
octavo puesto en Sydney. Desde hace veinte años, en Moscú'80, nunca
había obtenido un puesto tan discreto.
Las semifinales femeninas estuvieron exentas de sorpresas. Brasil
puso todo su empeño en variar el rumbo de la historia. Durante los
tres primeros sets puso más empeño y mucho mejor juego que las
dobles campeonas olímpicas.
Con un sencillo saque, Cuba dio enormes facilidades al ataque
rival. Brasil pudo disfrutar e, incluso, soñar. Pero, cuando la
maquinaria cubana se puso en marcha. Brasil regresó a la cruda
realidad. En el quinto set, Brasil dejó de oponer resistencia. Cuba
demostró que continúa siendo casi imbatible.
En la segunda semifinal, las 'torres' rusas estuvieron al borde
del precipicio (3-2), ante un equipo estadounidense que se convirtió
en la revelación de estos Juegos. Rusia cometió varios deslices, que
sólo lograron enderezar merced a su altura y mayor experiencia.
Estados Unidos y Brasil, al igual que en los Juegos de hace ocho
años, volverán a enfrentarse en la lucha por la medalla de bronce.
El resto de los participantes femeninos se despidieron hoy de
estos Juegos. China, plata en Atlanta'96, se marchó con una discreta
quinta plaza tras imponerse a Alemania (3-1). En el partido por el
séptimo puesto, Croacia superó a Corea del Sur, también por 3-1.
La jornada se completó con el partido del torneo masculino entre
Holanda-Australia. Los holandeses, cuyo reinado como campeones
olímpicos, concluirá el próximo día 1 de octubre, batieron a los
anfitriones por 3-0. Ahora, se medirán a Brasil en busca de la
quinta posición final. Poca consolación para dos equipos que
aspiraban a las medallas.