El trío mexicano, compuesto por Joel Sánchez, Germán Sánchez y
Miguel Angel Rodríguez, fue el más sobrio como tal de la prueba.
México fue el único país que metió a sus tres atletas en el grupo
cabecero y solamente pudieron el poderío del "emperador" de la marcha, el
polaco Robert Korzeniowski, y el empuje del letón Aigars Fadejers.
El campeón olímpico en Atlanta de los 50 y de los 20 en Sydney se
convirtió "en el hombre más grande de la marcha" gracias a este
doblete en tierras australianas, según reconoció el mexicano Raúl
González, subcampeón de los 20 y oro en los 50 de los Juegos de Los
Angeles'84.
Joel Sánchez, el más veterano el trío mexicano, nacido en México
DF el 15 de septiembre de 1966, se atrevió a plantarle cara al rey
de la caminata. Fue el único que consiguió marcharse con él e
incluso en determinados momentos impuso el ritmo.
El tirón de Korzeniowski dilapidó las opciones de Germán Sánchez,
que no pudo continuar su estela. Miguel Angel Rodríguez, por su
parte, se había quedado poco antes porque el ritmo era demasiado
alto y luego lo podía pagar.
Germán Sánchez fue descalificado cuando se llevaban más de tres
horas de carrera e iba bien colocado y mientras Rodríguez soportaba
en posiciones de diploma olímpico Joel Sánchez, un atleta criado en
una familia de marchadores, se la jugó con Korzeniowski.
Pero el polaco llegó a Sydney en una forma increíble y con un
único metal en su mente, el oro. Forzó la máquina y dejó al mexicano
irremisiblemente para irse a por la victoria y llegar en 3h42:22.
Joel Sánchez, campeón panamericano en Winnipeg'99, pagó caro el
esfuerzo y fue rebasado también por el letón Aigars Fadejevs,
subcampeón europeo en 1998.
Al menos tuvo arrestos para no desmoronarse por completo y
mantenerse en el podio. Hizo un tiempo de 3h44:36, con lo que rebajó
en más de tres minutos su anterior mejor marca personal, y se quedó
a 54 segundos de la plata.
El bronce de Joel Sánchez le permite entrar a formar parte del
lujoso grupo de medallistas mexicanos en esta especialidad. En 50
kilómetros es el tercer podido, tras el oro de Raúl González en Los
Angeles'84 y la plata de Carlos Mercenario en Barcelona'92.
Miguel Angel Rodríguez, cuyo mejor resultado hasta ahora era el
tercer puesto en los Mundiales de Atenas'97, y el segundo en los
Panamericanos de 1995, aguantó en esas difíciles posiciones que
luchan por estar cerca del podio y finalmente entró en la séptima
posición, en 3h48.12.
Pese a la descalificación de Germán Sánchez, la caminata mexicana
volvió a demostrar su vigencia y su fuerza en la gran competición
internacional. Los resultados así lo avalan.
En los 20 llegó una plata para Noé Hernández después de que a
Bernardo Segura se le arrebatara el oro cuando ya había cruzado la
meta, y en los 50 Joel Hernández puso colofón a un trabajo
concienzudo y a una actuación muy destacada.