El resultado final es totalmente engañoso. En el casillero del
equipo albiceleste no figura ningún set, aunque hizo suficientes
méritos para obtener muchísimo más. Acciones puntuales y la mayor
fortuna de sus adversarios en momentos decisivos, se lo impidieron.
Argentina, sin duda la revelación del torneo olímpico de
voleibol, distó mucho de ser el adversario que se toparon los rusos
en el último encuentro de la primera fase.
Aquel día, los nervios atenazaron a un conjunto que se jugaba el
pase a cuartos de final. Argentina no sólo superó el examen, sino
que se ganó el derecho a luchar por las medallas en un épico partido
ante Brasil (3-1).
Las ambiciones de los jugadores que entrena Carlos Getzelevich se
incrementaron. Y Rusia lo padeció enormemente. Argentina fue hoy más
equipo que nunca. Ha perdido la dependencia de Marcos Milinkovic y
todos, y cada uno de sus jugadores, asumen y cumplen con su
responsabilidad.
Hugo Conte fue más joven que nunca. Leandro Maly jamás se amilanó
ante las torres rusas y Javier Weber fue el perfecto director de
orquesta.
Argentina se dejó llevar (6-8, 10-13). Pero jamás llegó a
inmutarse. Su calma llegó a desesperar a sus adversarios. Sus siete
errores en el primer set fueron clara muestra de sus temores.
Argentina dio claras muestras de su madurez.
Siempre en desventaja, logró equilibrar el set en los últimos
instantes (24-24, 25-25). Un error en el servicio de Milinkovic y un
punto de bloqueo de los rusos, desequilibraron esta manga (25-27).
El rendimiento de Argentina no se resintió por ello. Al
contrario, la motivación del sexteto fue el progresivo aumento. A
partir de un empate a 10, Milinkovic comenzó, al fin, a rendir.
Mientras, Conte parecía rejuvenecer conforme pasaban los minutos.
Pablo Pereira, que había reemplazado a Jerónimo Bidegain, en el
inicio del segundo set, se sumó al buen papel que estaban
desempeñando sus compañeros.
Esta vez le tocó a Rusia afrontar un marcador adverso (16-14,
21-29, 23-20, 24-21). Un sólo punto apartaba a Argentina del triunfo
parcial.
El final resultó angustioso. Los albicelestes dispusieron
de siete oportunidades para sentenciar. Y no lo consiguieron. Rusia
no le perdonó (30-32).
Antaño, Argentina se hubiese desmoralizado. Pero esta vez no lo
hizo. Su constancia tuvo, al fin, una recompensa. Fue el triunfo en
la tercera manga. Un bagaje demasiado pequeño para un equipo que
mereció mucho más.
Rusia se hizo con un pase para la final, al adjudicarse el cuarto
parcial.
1 - Argentina:
Maly, Weber, Milinkovic, Bidegain, Conte, Spajic
- sexteto inicial-, Meana (libero), Lares, Firpo y Porello.
3 - Rusia:
Iakolev, Olikhver, Choulepov, Ushakov, Saveliev,
Kazakov, -sexteto inicial-, Mitkov (libero), Guerassimov y
Tetioukhine.
Parciales:
25-27 (21m.), 30-32 (26m.), 25-21 (21m.) y 11-25
(16m.)
Arbitros:
Pérez Vento (Cuba) y Wang (China).
Incidencias:
primera semifinal del torneo de voleibol masculino
disputado en el Entertainment Center ante unos 7.000 aficionados.