"Bam-Bam" marcó a los 69 minutos de penalti y a los 83 tras una
monumental jugada en la que participaron Rodrigo Tello y Claudio
Maldonado y pasó a ser el único líder de la tabla de goleadores de
los Juegos Olímpicos, con seis tantos.
La selección de Chile justificó la victoria en la segunda parte,
cuando salió decidida a hacer historia frente a un rival que
únicamente supo defenderse y al que le costó mucho saber qué hacer
cuando tuvo el balón en su poder.
El primer tiempo provocó más silbidos que aplausos de parte del
público en un partido chato, en el que los equipos casi no remataron
a puerta. Chile se dedicó a buscar a Zamorano para abrir el camino y
los estadounidenses avanzaron sólo cuando encontraron un hueco
producido un por error del rival.
De elaboración propia, poco y nada, pese a que los chilenos lo
intentaron aunque lejos del sitio en el que Estados Unidos podría
haberse preocupado.
Los norteamericanos dependieron en la salida de
de John O'Brien, que juega habitualmente en el círculo central del
campo, pero cuando la pelota salía de ese sector el avance se diluía
más por carencias propias que por aciertos ajenos.
Zamorano no recibió nunca la pelota de frente a la portería
estadounidense y en la jugada ofensiva más aclara que tuvo en el
primer tiempo, a los 41 minutos, no pudo enganchar el balón hacia
adentro y se lo llevó un defensa rival.
Apenas comenzada la segunda parte el chileno Rodrigo Tello avisó
que con un remate de media distancia que se desvió apenas sobre el
larguero que su equipo estaba dispuesto a cambiar de actitud,
mensaje al que inmediatamente se asociaron Zamorano y Navia, y éste
último, a los 55 exigió al portero Friedel con un remate alto.
No obstante, Estados Unidos reforzó su defensa con el retraso de
todos sus centrocampistas y marcó a presión, a veces con eficiencia
y otras -unas cuantas- con notables carencias de recursos técnicos.
Y en unas de las pocas incursiones norteñas en el área chilena, a
los 65 minutos Dunseth hizo temblar el larguero chileno con un
violento remate. La reacción no se hizo esperar y a los 67 González,
que había sustituido a Navia, quiso meterse en el área
estadounidense, pero Califf lo bajó y penalti.
Zamorano se hizo cargo del remate desde los once metros y puso en
ventaja a su equipo a los 69, lo cual no hacía otra cosa que premiar
la intención ofensiva de uno de los dos equipos en un partido de
escasa creatividad y de pocas ideas.
El momento cumbre del partido se produjo a los 83 minutos cuando
Tello, Maldonado y Zamorano elaboraron una jugada gigantesca de
ataque y el implacable "Bam-Bam" marcó el segundo y el sexto de su
cosecha en los Juegos de Sydney.
Alineaciones:
0. Estados Unidos:
Brad Friedel, Brian Dunseth, Jeff Agoos,
Frankie Hejduk, Danny Califf (Landon Donovan, m.82), Joyhn O'Obrien,
Ben Olsen, Pete Vanegas, Chris Albright, Josh Wolff y Conor Casey.
2. Chile:
Nelson Tapia, Cristian Alvarez, Pablo Contreras, Pedro
Reyes, Rafael Olarra, Rodrigo Tello (Mauricio Rojas, m.85), Claudio
Maldonado, David Pizarro, Patricio Ormazábal (Rodrigo Nuñez, m.35),
Iván Zamorano y Reinaldo Navia (Sebastián González, m.60).
Arbitro:
Simon Micallef (AUS). Amonestados: Ormazábal (m.31),
Wolff (m.35), Maldonado (m.38), O'Brien (m.50), González (m.62),
Casey (m.71), Hejduk (m.76).
Incidencias:
Partido por el bronce de los Juegos Olímpicos
disputado en el Sydney Football Stadium ante unos 28.000 espectadores.