La pelea más interesante y más disputada en lo que va del torneo
tuvo un final polémico por la puntuación de los jueces que dejaron
al estadounidense Ricardo Williams como el ganador (42-41) ante el
cubano Diógenes Luna Martínez, dentro de la categoría del peso
superligero (63,5 kilos).
El boxeador cubano vio como dos golpes clarísimos que colocó en
los últimos segundos no fueron contador por los jueces y el segundo
duelo cubano-estadounidense, y último del torneo, lo ganó Williams
para su país.
Luna, que dominó los dos primeros asaltos, no pudo mantener el
mismo ritmo en el tercero y Williams reaccionó para darle al vuelta
a la pelea y llegar al final con la ventaja de dos puntos, que no
fue lo que vieron los espectadores cuando comenzaron a abuchear a
los jueces y a silbar al boxeador estadounidense, mientras que la
ovación y los gritos de "Cuba" iban para el boxeador antillano.
"Nos volvieron a hacer la misma jugada que en las cuatro peleas
anteriores que perdimos", comentó Alcides Sagarra, máximo
responsable del equipo cubano. "No hay nada que decir sólo hay que
ver los vídeos de los combates y entonces te das cuenta de lo que
realmente ha sucedido en el cuadrilátero".
Cuban presenta protesta
Aunque la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado (AIBA) no
ha hecho ningún comunicado oficial, fuentes cercanas a la
organización confirmaron a EFE que la delegación cubana había
presentado tres protestas formales de peleas que perdieron sus
boxeadores Maikro Romero, Yosvany Aguilera y Juan Hernández Sierra.
La derrota de Luna dejó al boxeo cubano con sólo cuatro
finalistas de los 12 peleadores que presentó al torneo y se quedó
también sin la posibilidad de mejorar la marca de Atlanta'96, cuando
consiguió cuatro medallas de oro y dos de plata.
Sagarra antes de salir de la Habana con el equipo dijo que
llegaban con la aspiración de tener a 12 boxeadores en el podio de
las medallas.
Anterior al duelo Luna-Williams se dio otra de las más brillantes
con el estadounidense, de origen mexicano, Ricardo Juárez, que se
impuso por puntos 23-12 al ruso Kamil Dzamalutdinov para ser el
primero que le aseguraba a su país una medalla de plata.
El campeón mundial del peso pluma (57 kilos) volvió a demostrar
que está listo para llevarse la medalla de oro si en la final supera
al kazako Bekzat Sattarkhanov, que venció por puntos 22-10 al
marroquí Tahar Tamsamani.
"Estoy listo para la final y hago mis oraciones para que pueda
lograr lo mejor en el cuadrilátero", declaró Juárez. "Si tengo el
mismo deseo y motivación de triunfo que hoy estoy convencido que
puedo ganar el oro".
La pelea más vista
La pelea que más gustó y motivo a los espectadores australianos
que acudieron al Centro de Convencciones de Sydney, fue la que
protagonizaron el británico Audley Harrison y el italiano Paolo
Vidoz, en la categoría de los pesos superpesados.
Harrison, que se ha convertido en el ídolo de los locales, le dio
una gran paliza a Vidoz, que desde el segundo asalto le rompió la
nariz y comenzó a sangrar abundantemente.
El árbitro pidió dos veces que el médico examinase al boxeador
italiano, pero permitió que siguiese la pelea porque podía respirar
sin ningún problema, aunque al final perdió por 32-16.
Pero la jornada también iba a tener un equipo triunfador y este
fue el de Kazakistán que logró colocar en las finales a los cuatro
peleadores que vieron acción en la división de los pesos moscas,
pluma, superligero y superpesados.
Rusia, con un triunfo, encabezaba la lista de seis países que
lograron colocar a sus respectivos boxeadores en las finales, e
incrementaba a cinco los que lucharan a partir de mañana, sábado,
por la medalla de oro y ser el país con más peleadores clasificados.
Después de los rusos, le siguen los cubanos con cuatro, lo mismo
que los kazakos, Estados Unidos tendrá a dos; Ucrania a otros dos y
otros siete países, incluida España, tendrán un representante en las
finales.