"Estos son mis últimos Juegos como presidente del COI. No podían
haber sido mejores. Por ello, estoy orgulloso de proclamar que
habéis organizado los mejores Juegos de la historia", dijo Samaranch
en su intervención durante la ceremonia de clausura de Sydney 2000.
Samaranch, que dejará su cargo en julio del próximo año en Moscú,
destacó de esta forma a Sydney sobre Atlanta, donde el presidente
del COI no pronunció esta frase ya tradicional en sus discursos de
clausura.
El dirigente español provocó la risa de los asistentes cuando les
saludó con el habitual grito de ánimo: "Aussie, aussie, aussie".
Al igual que en la ceremonia inaugural, Samaranch tuvo un
recuerdo para la comunidad aborigen. "Habéis contribuido a escribir
este glorioso capítulo de la historia de Australia".
Como siempre hace, el presidente del COI agradeció su esfuerzo a
las autoridades locales y deportivas, a los medios de comunicación y
tuvo un especial recuerdo para los 50.000 voluntarios, "los más
entregados y maravillosos", que volvió a ser contestado con una gran
ovación.
"A vosotros, atletas del mundo, os digo que nos habéis dado lo
mejor, vuestras mejores actuaciones y vuestro mejor espíritu de
juego limpio. Estos han sido vuestros Juegos y los de los amantes
del deporte. En verdad, ha sido una celebración de la humanidad",
dijo.
Samaranch anunció la concesión de la Orden Olímpica de Oro a
Michael Knight, presidente del Comité Organizador de los Juegos de
Sydney, "como muestra de gratitud por la perfecta organización" y a
John Coates, presidente del Comité Olímpico Australiano, "por haber
cumplido la promesa de hacer de estos Juegos los Juegos de los
atletas". Además, el presidente del COI reveló la concesión de la
Copa Olímpica a los habitantes de Sydney.
"Los Juegos de Sydney también han demostrado que, con la ayuda de
la Organización de Naciones Unidas, la Tregua Olímpica puede ser una
realidad, como se pudo ver en el histórico desfile unificado de las
dos coreas en la ceremonia inaugural", recordó.
El presidente del COI, tras declarar clausurados los Juegos de
Sydney, convocó a la juventud de todo el mundo a reunirse dentro de
cuatro años "en Atenas, cuna del Olimpismo, para celebrar los Juegos
de la XXVIII Olimpiada".
Samaranch terminó su intervención presentando a los ocho
deportistas que han sido elegidos en Sydney miembros del Comité
Olímpico Internacional.