Fischer, dominadora del piragüismo mundial en los últimos veinte
años, ha logrado al menos una medalla de oro en los cinco Juegos
Olímpicos en los que ha participado.
Nacida en Brandenburgo el 25 de febrero de 1962, la laureada
deportista alemana logró su primer oro en Moscú'80 en el K-1.
Posteriormente, logró la victoria olímpica en Seúl'88 (K-2 y K-4),
en Barcelona'92 (K-1) y en Atlanta'96 (K-4).
Fischer, que cuenta además con tres medallas olímpicas de plata,
se ha convertido con sus victorias en Sydney en la piragüista con
mayor número de podios olímpicos al superar a la sueca Gert
Fredriksson.
Su dominio en el piragüismo en los últimos veinte años queda
corroborado con un espectacular palmarés que incluye veintisiete
títulos mundiales en K-1, K-2 y K-4.
Birgit Fischer se subió por primera vez a una piragua a los ocho
años de edad y desde entonces ha sido su compañera inseparable.
Divorciada y madre de dos hijos con los que suele compartir
acampadas y todo tipo de actividades en contacto con la naturaleza,
Fischer es licenciada en Ciencias del Deporte y aspira a convertirse
en profesora de deportes cuando su dilatada y exitosa carrera como
deportista en activo llegue a su fin.
Sus horas libres, además de disfrutar de la naturaleza con sus
hijos, las dedica a leer y a escuchar música clásica.
A sus 38 años, Fischer tuvo el privilegio de ganar la última
carrera de la competición olímpica de piragüismo y el piragüismo
olímpico tuvo el honor de conceder su última medalla de oro en
Sydney a la mejor palista de todos los tiempos.
Los dos oros en Sydney eran el perfecto colofón para poner fin a
su carrera y Birgit Fischer no dejó pasar la ocasión para despedirse
del deporte de élite. "No más competiciones. Siempre hay un momento
para terminar y es grande concluir en lo más alto", afirmó hoy subir
por última vez a lo más alto del podio.