A los 15 estableció un récord mundial y a los 16 se convirtió en el segundo hombre en sustentar en arranque y envión tres veces su propio peso.
Como un atleta de renombre internacional, Suleymanoglu vivió una vida privilegiada. Pero pronto fue afectado por un intento del gobierno búlgaro por asimilar a la etnia turca con cierre de mezquitas y la prohibición de festividades y entierros musulmanes.
En diciembre de 1986, decidió desertar mientras competía en un campeonato mundial en Melbourne, Australia.
Compitió por Turquía en los Juegos de Seúl de 1988, rompiendo el récord mundial de arranque en la división de los plumas con su segundo levantamiento y otra vez, en el tercero. Estableció un récord mundial en el arranque y el envión y su total combinado fue mayor que el del ganador de los pesos livianos.
Suleymanoglu estaba listo para retirarse tras Seúl pero su condición de campeón de la minoría oprimida en Bulgaria le llevó a continuar compitiendo y ganó otros dos títulos olímpicos antes de retirarse en 1997.