El arco y la flecha han acompañado al hombre desde sus orígenes, se tienen registros de que desde el año mil 500 ya eran usados como armas.
Las puntas de flecha de roca y los arcos de ramas flexibles han evolucionado, y en la actualidad los materiales sintéticos y las miras telescópicas forman parte de las competencias olímpicas de este deporte.
El tiro con arco fue aceptado en los Juegos Olímpicos de 1900, y continuó en 1904, 1908 y 1920, pero después fue rechazado del programa olímpico, debido a que no había uniformidad de criterios en sus reglas, ya que cada país tenía un reglamento distinto.
A partir de 1972 se forma la FITA, Federaciones Internacionale de Tir al'Arc, que unifica criterios y la disciplina regresa al programa olímpico en el mismo año.