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Ciencia versus religión versus la verdad
Este ejemplo, aunque suene un poco loco, es sólo para mostrar nuestra vulnerabilidad ante lo desconocido, nuestra forma de tratar de entender el mundo sólo a través de nuestras reglas y leyes científicas o religiosas, como si en realidad supiéramos la verdad de todas las cosas y por ende, tuviéramos agarrado el sartén por el mango. Pero la realidad es que nadie la tiene, y las posibilidades y variaciones entre todos los seres humanos puede ser abismal.Cada cual debe ser quien es y como se sienta, lo que es normal para unos no lo es para otros, y al final esto está bien, no tenemos que estar todos de acuerdo en si es normal o no la homosexualidad, lo importante es que si estamos, somos lo que somos, somos muchos e irremediablemente es nuestra verdad y la del resto del mundo, y como seres humanos del mismo planeta, tenemos que aceptarnos con nuestras diferencias de pensamiento y comportamiento.
Para mi, hay una sola verdad que nos puede unir a todos, y es la única verdad capaz de hacernos entender los unos a los otros aún con nuestras diferencias, y es la única verdad con la que podemos contar, y esta verdad se llama ¿Amor¿, amor por uno mismo y por todos, si tan sólo creyéramos de corazón en esta sola verdad, todos tendríamos el sartén agarrado por el mismo mango y no importaría tanto esta necesidad de querer ser iguales o tratar de que todos sigan doctrinas o reglas de comportamiento, pues cuando hay amor, todo fluye de forma natural y no hay necesidad de imponerse o encasillar las cosas por categoría.
Mi propósito hoy, es alimentar el mundo de amor y entendimiento, compasión y amor por todas las cosas.
Andrés Fortuño




