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Ciencia versus religión versus la verdad
En asuntos de homosexualidad ¿quién tiene el sartén agarrado por el mango?.
En mi opinión, la verdad sobre la homosexualidad y las experiencias que se pasan durante el desarrollo de cada individuo que nace gay por lo general varían de persona en persona. Si hay ciertas experiencias comunes que pasamos todas las personas gay, pero todo depende del lugar donde nazcas, tu familia, tu escuela, tus maestros, y la educación y compasión que tengan todos los que te rodeen durante tu desarrollo.A grandes rasgos, si vemos lo que dicta la ciencia, hasta hace poco mas de 30 años se consideraba a la homosexualidad como una enfermedad mental, inclusive hay países donde aún se considera de esta forma, y otros países en que se ha logrado sacar de los libros de enfermedades mentales muy recientemente. Inclusive, en países más radicales se condena con la pena de muerte.
Según muchas religiones el hombre se hizo para la mujer y no hay otra fórmula para una relación de pareja, y el sexo para la procreación y punto, y si juntamos ciencia y religión una confirma la otra pues el propósito biológico principal de nuestros órganos sexuales es la procreación.
Ahora, bajo estas básicas premisas, si me siento frente al espejo de mi propia vida, y me miro objetivamente, y pienso en quién soy realmente y lo que siento en lo más profundo de mi ser, siendo gay, ninguna de las descripciones tanto de ciencia ni religión me aplican. Pues no me siento atraído por las personas del sexo opuesto, y por más que lo intente con mi pareja de mi mismo sexo no podremos procrear, y sin embargo, mis sentimientos de amor, pasión, compasión y sexo son tan reales e incambiables que son la verdad y razón de mi vida, son quién soy.
Está claro que aunque nazcamos gay, estamos igual que las personas heterosexuales, moldeados por nuestras circunstancias durante nuestro crecimiento, no sólo por factores genéticos que determinan nuestro físico y nuestros rasgos, sino por quienes nos crían y nuestras experiencias según vamos creciendo. Y esto nos hace diferentes los unos a los otros seamos gay o no, por lo que es muy difícil generalizar. Pero más difícil aún es tratar de generalizar en cuestiones de sentimientos, en asuntos tan sensibles como el amor de pareja o el porqué de una relación amorosa, un gusto sexual o una atracción sea cual sea, desde un simple beso, hasta las atracciones que llaman fetiches como la adoración de olores, los pies, o cualquier cosa que haga palpitar más rápido tu corazón.
Para mi, (y no tienen que compartir mis ideas, sólo expongo lo que pienso hoy, igual mañana pienso diferente pues llega un sabio y me muestra otra verdad de las cosas que no conocía), nuestra obsesión humana de ponerle un sello, un nombre o catalogar las cosas en grupos a veces nos aleja de la realidad y el verdadero sentimiento humano. Si podemos generalizar en algunas cosas, pero en muchas otras no.
Con que haya una excepción a la regla todo cambia y la realidad deja de ser como la conocemos, por ejemplo, todos respiramos aire, oxígeno para vivir, si algún día nace un ser humano que no necesita aire para respirar y no necesita del oxígeno para vivir, digamos que se considere una mutación genética, es sólo una persona, pero la posibilidad de que nazcan más personas que no necesiten oxígeno ya estará ahí, pues igual que esta pueden nacer más, esto puede ser parte de nuestra evolución humana. Y de seguro muchas religiones dirán que es un demonio, y científicos tratarán de probar que no es humano, y así tratando de descubrir donde lo encasillamos nunca entenderemos su verdadera naturaleza, pues tal vez es simplemente el ser humano más avanzado de la tierra, pero por ser diferente posiblemente lo trataremos como una anormalidad, cuando en realidad tal vez es el curso normal y evolutivo hacia donde la humanidad se irá dirigiendo.
Andrés Fortuño




