(Amor)
El amor no tiene sexo
Este es el fragmento de un monólogo, que forma parte de la puesta en escena “Que no te duerman con cuentos de hadas”. El texto aborda la violación sexual de un joven y la muerte de su pareja, así como el duro trajinar en la vida.
Me miro al espejo y no me reconozco, mi cuerpo está mejor... con pocas cicatrices que por más que intento no puedo ignorar las heridas de mi alma que está cargada de muerte, de dolor, de asco... y en la que el coraje, a veces siento que se transforma en odio y regresa a la impotencia.No soy yo, ya no me reconozco en medio de esta serie de recuerdos que son escombros y desolación, que me tienen muerto... como muerta está mi vida. Ya no sonrío, ya no creo, ya no sueño, ya no puedo... y no sé si pueda salir algún día de esto, de este pozo sin fondo, me siento atrapado en esto que es mucho más fuerte que yo.
Hay ocasiones en que el sueño me abandona por las noches y cuando logro dormir aparecen las escenas de lo que en un principio parecía un asalto, las escenas de los golpes que te dieron y cuando me cargaron y me subieron a la camioneta y luego no puedo borrar las malditas caras de mis verdugos y sus palabras que me taladran la mente, su odio que me sigue haciendo sentir terror, sus ojos llenos de ira y de burla y luego sus golpes y su consigna: “todo por ser maricón te pasa esto”.
No... mi vida no era perfecta, pero era mi vida, y así estaba bien, y por dos semanas dependió de alguien más que decidía si comía o no, si hablaba o no, si mi cuerpo era penetrado hasta lastimarme lo más que se pudiera o si se me golpeaba, para después tirarme en la calle y seguir viviendo, cargado de recuerdos que no puedo borrar.
No puedo salir, le temo a la gente, a las miradas, a la compasión, al morbo, al ruido. A los ecos que no se alejan, a un asco en mi cuerpo cuando recuerdo el repugnante semen o el puto sudor de esos tres que me violaban sin parar, una y otra vez sin compasión, entre risas y jadeos. A veces aunque me bañe me sigo sintiendo sucio, molido, que si bien el tiempo pasa y la psicóloga me dice que saldremos adelante, yo no lo creo.
Un mes entero en el hospital, sedado, en un valle blanco sin vida, como yo. Con mi brazo derecho fracturado, la cara hinchada y contusiones por todo el cuerpo y un dolor, que si bien no superaba el de mi alma, era insoportable. Esperando los días en medio de lagrimas, de ver a mi madre destrozada fingiendo fortaleza, mi padre quebrado, mi hermana indignada echando a andar todo lo legal, en medio de declaraciones, en medio de ironías y preguntas de los policías: “¿y no los conocía? ¿No los provoco?” y como siempre el caso de un homosexual en espera porque no somos prioridad.
¿Y a quién le importa si soy uno más...? si muchos creen que me lo merecía o que yo lo incité. Si a muchos no les importa lo que esté sintiendo porque piensan que el amor entre hombres no existe, lo ignoran.
Me miran como si por haberte amado hubiera matado a alguien, o hubiera hecho lo que me hicieron a mi de destrozar mi vida y la de tuya, que ya no está ni va a estar otra vez conmigo, que no sentiré tu abrazo por las noches, tu boca en la mía, su olor, que no escucharé tu voz, ni tu risa, ni nada, que nuestros sueños están destrozados.
Te vi morir en el forcejeo por no dejarme ir, en medio de mis gritos y mis lágrimas que no han parado de brotar desde ese día y que a veces se secan y regresan. Te vi morir en medio de la calle que exhibía tu sangre después del sonido seco de los cuatro disparos, vi morir tu aliento que se extinguía y tu mirada de dolor que se apagaba con tu existencia, y con tu existencia, el amor que sentíamos desde hace cinco años.
Y todos se empeñaron en desaparecerte... cuando salí del hospital tus fotos, tu ropa, tus cosas ya no estaban en nuestra casa, y dicen que era lo mejor, pero no... no porque no sales de mi, no sales de mi mente, de mi alma, no te he dejado de amar ni un solo instante. Fuiste lo que siempre busqué... mi cuento de hadas...
No... no me dejan en paz estos malditos recuerdos, no puedo. Por qué, por qué nos hicieron esto.... por qué si tú eras lo mejor de mi vida, por qué si luchamos tanto cada instante para estar juntos. Por qué... por qué nos destrozaron y dejaron mi vida sin forma, sin ti, sin nada, vacía... por qué si sólo era amor... por qué si el amor no tiene sexo...
Luis Miguel Bernal




