Lirio Kala(AP)
¿Qué es ser gay?
Si no es por la nacionalidad es por la raza, por el color, el estatus social, por la apariencia física o el nivel de inteligencia…no importa la razón pero los seres humanos siempre buscamos la forma de diferenciarnos de los demás y ver en qué y en donde somos mejores que los otros.
Cuanto nos cuesta aceptar que nunca seremos todos iguales, que para el frío nacieron los pinguinos y para el calor los leones. Para el trópico las palmeras y para el invierno los pinos. ¿Y por qué si en toda la naturaleza coexisten de forma tan normal las diferentes especies y climas y árboles, nos cuesta tanto llegar a aceptarnos y entendernos a los seres humanos con todas nuestras diferencias?.Ser gay es como ser negro en un mundo de blancos, ser esclavo en un mundo libre, ser mudo en un mundo que vive a gritos y lo irónico es que para los que nos limitan y nos condenan es como si ellos fueran seres daltónico en un mundo lleno de colores. No ven sino blanco y negro y tratan de censurarnos la vista a todos los demás, limitar nuestras acciones y limitarnos hasta la vida.
Pues entonces, para todos aquellos que no son gay y no saben quienes somos o por qué somos gay, y para aquellos que lo son pero están en la búsqueda de su verdad, hablemos. No daré datos científicos ni teoremas psicológicos, pues aunque tengo mi buen grado universitario, mis años de lectura y estudios al respecto, sólo quiero hablar de mis propias experiencias y lo que realmente pienso, así espero no ofender a nadie, y menos ofender a aquellos que piensan que todo lo que está escrito en los libros o han aprendido de ellos es la única verdad sobre el tema.
Pues entonces, ¿qué es ser gay?
...según la definición más común y sencilla, obviando el verdadero significado de esta palabra, que significa “alegre” en inglés, ser gay es la persona, macho o hembra que se siente atraído por las personas de su mismo sexo, de forma sexual, emocional y romántica. Si una persona siente estas mismas atracciones por ambos sexos se considera una persona bisexual. Pero vayamos más allá de su significado y veámoslo desde nuestro corazón, de nuestras experiencias siendo gay.
Obviamente para todos no es lo mismo, mientras algunos han tenido la dicha de tener apoyo y entendimiento desde el principio, ya sea por parte de familiares, amigos, etc. Otros, han sido menos afortunados. Y lo que para unos es algo normal o una dicha y ventaja, para otros no ha sido una experiencia tan positiva.
En mi caso particular, hubo de cal y de arena, situaciones fáciles y otras más difíciles de enfrentar. Cuando muy pequeño, y hablo de cuando tenía tan sólo7 u 8 años, ya sentía de alguna forma atracción por los varones. Recuerdo que ya a esa edad me gustaba el olor y calor que emanaban sus cuerpos comparado al de las niñas. No sabía que esta atracción tuviera que ver nada con lo sexual ni le veía malicia alguna a lo que sentía, pero si sentía que me provocaba estar más con los chicos y que las niñas ni las veía, aunque estuvieran frente a mi. Aún no conocía los secretos de la masturbación, ni nada relacionado al sexo, así que no podía encajar lo que sentía dentro de nada que conociera en esos momentos.
Recuerdo que miraba a los chicos mayores que yo con curiosidad, miraba sus piernas velludas, como se comportaban, sus formas masculinas y aventureras comparado con la fragilidad de las chicas, muchas de ellas sus noviecitas, que olían a perfume, a gardenia, y siempre estaban quejándose o escondidas en la casa jugando a las muñecas. Pero a mi me gustaba la calle, correr bicicleta, salir a cazar pájaros, a correr lagartijos y a explotar petardos cerca del río que pasaba a unas cuadras de mi casa.
Una de las cosas que más me gustaba era el olor a sudor que despedían los cuerpos de chicos de mi edad luego de venir de nuestras aventuras. O ya más grandes sentir los vellos de sus piernas rozar las mías cuando íbamos juntos en la motocicleta que llamábamos “mini bike”. Yo llamo a esta la etapa primitiva del ser gay, pues aunque no sabes lo qué te pasa y no le vez malicia alguna, sabes que sientes algo raro, rico y bueno cuando tu amiguito, que igual que tú está procesando y desarrollando su maquinaria de testosterona, se te acerca, lo hueles, lo sientes, hay algo que te enloquece. Y quieres estar con tu amiguito el mayor tiempo posible.
Andrés Fortuño




