(Hombres de encuentro)
Llega el libro “Ética Marica”
El filosofo Paco Vidarte pública el libro Ética Marica, en done critica el comportamiento actual de la comunidad homosexual y los invita a tomar mas en serio su papel activo dentro de la sociedad.
Los cambios legislativos, así como los progresos que se han ido cumpliendo en el ambiente común español, han dejado fuera de una “normalidad” aparente a toda una serie de personas que forman parte del colectivo homosexual: travestís, transexuales, chaperos y extracomunitarios.Vidarte reclama la presencia de estos representantes del colectivo homosexual, ya que gays y lesbianas parecen haberse conformado con los derechos conquistados hasta el momento y han terminado por entregarse al consumismo narcotizador y consolatorio que los ciega y no les permite ver lo que sucede al otro lado de la sociedad.
Una Ética Marica tiene por principio la defensa de las minorías dentro de lo que Vidarte denomina “la mayoría de los idiotas”, este concepto se vuelve en una herramienta importante cuando se aplica a la comunidad homosexual, ya que se referiría al arma, que los gays utilizan contra los más desfavorecidos del colectivo: el arma de la discriminación económica.
Con la llegada de la democracia en España, los homosexuales han constituido movimientos de liberación y han participado en la lucha política, pero esta afirmación es un espejismo ideológico, pues, a pesar de los cambios, la sociedad sigue siendo heterosexista y homófoba, ya que los principios sobre los que se asienta no han cambiado.
El propio autor a definido así su obra, “no es un libro, sino un interruptor", ya que pretende dar corriente y remover las conciencias, pero mucho más las entrañas de todos los que forman parte de la comunidad y sienten que su bagaje ha sido contaminado.
La estrategia que Paco plantea pasa por la acción, por dejar que las ideas fluyan, por lo que denomina “la inercia de las minorías”, para lo que propone, hay que adoptar la actitud del “bebé cabrón”, es decir: “llorar y berrear todo el día porque no estamos a gusto, porque nada nos convence ni nos satisface”.
Daniel Medina





