(Notimex)
Los "emos", una cultura melancólica que está amenazada por la discriminación en México
Los adolescentes identificados con el género de música "emo", de apariencia sensible y melancólica, han sido descubiertos por la sociedad mexicana después de que la discriminación de la que son objeto por parte de otras "tribus urbanas" se materializara en enfrentamientos y detenciones.
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La situación saltó a luz pública a raíz de un enfrentamiento en marzo pasado en el que otros colectivos más conocidos como "punks", "darks" y "metaleros" pretendieron expulsar a los "emos" del centro de la ciudad de Querétaro por considerarlos homosexuales y acusarlos de "copiar" su estilo, lo que se saldó con una veintena de detenidos.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México sostiene que estos casos son de "especial gravedad" y asegura que ya se han presentado incidentes similares en 14 estados del país, donde en algunos casos la policía ha establecido operativos especiales para evitar agresiones.
David Chimal, de la agencia de investigación de mercados De la Riva, explicó a Efe que los "emos" son una minoría que basan su estilo de vida "en sentimientos de amor, odio y desilusión", algunas veces "manifestado a través de conductas depresivas, automutilaciones, e incluso, el suicidio".
Esta subcultura, prácticamente desconocida en México hasta estos días, se ha ido construyendo durante más de 20 años y está representada por bandas musicales como Dashboard Confessional, Sparta, Thursday y Taking Back Sunday, My Chemical Romance, Emery, Green Day y Dead Poetic, entre otros.
El término "emo" como tal fue utilizado por primera vez a finales de los años 80 para designar a un género musical alternativo de Washington, que combinaba el hardcore punk, un matiz melódico y lento, con letras que abordaban las emociones y los estados de ánimo, según Chimal.
Empero, a partir de 2000 la palabra comenzó a atribuirse a toda clase de bandas que no tenían relación con lo que el género era en sus inicios, aunque siempre con un acento en las emociones.
Por lo general, se trata de jóvenes pacíficos, opuestos a las adicciones y al maltrato de animales, que "muestran una expresión triste y melancólica, a veces inerte", e intentan cubrir parte de su rostro con cabellos, destaca el investigador.
EFE/Terra USA




