Terra
 
 
Felipe Lessa -
(Felipe Lessa)
Los olores corporales

Derechos Invisibles en la Cama

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En este caso quienes son circuncidados corren con suerte, su glande está expuesto, y se libran de algunos problemillas, que con disciplina, podemos capotear quienes contamos con prepucio, es decir, quienes tenemos capuchón.

Disciplina señores: durante el baño es prudente abrirlo para que cualquier residuo desaparezca, y a la hora de ir a orinar en medio de una toma de cervezas, es bueno correr el prepucio para evitar que más tarde alguien se niegue a satisfacer sus deseos. Además, está comprobado, que aún con prepucio, es posible acostumbrase a tenerlo corrido, es decir, a que permanezca replegada para que el glande respire las 24 horas del día.

Dando un giro a esta misma altura de la exquisita anatomía masculina, llegamos a la zona posterior. Allí, allí mismo, lo que usted se está imaginando: “el culo”. Si bien es cierto que no es una mina de oro, y que de allí no salen piedras preciosas, sí es cierto que puede estar limpio al 100 por ciento.

Para no entrar en detalles desagradables, basta recordarles a todos que el jabón existe, y que por “protocolo gay”, es mejor abstenerse de solicitar trabajos sexuales en esta área, si no se está completamente seguro de una inmaculada presentación.

Evite que su pareja pierda lo que llamo “la confianza higiénica”, eso que le permite a un fulano atreverse a recorrerlo sin prevención una y otra vez porque está seguro de su limpieza absoluta. No nos digamos mentiras, luego de haber encontrado algo no esperado en medio de un encuentro sexual, se genera una prevención que difícilmente desaparece.

Ahora bien, accidentes pueden suceder… Pocos pueden asegurar que jamás les ha pasado algo inesperado en medio del acto, pero se entiende que son gajes del oficio, que no siempre se pueden “controlar”. Ustedes entienden a qué me refiero. En esos casos simplemente relájense y tómenlo con naturalidad.

Para finalizar este delicioso recorrido, llegamos a los pies. Mmmmmm ¿Acaso hay algo más sexy que un hombre con pies pulcros usando sandalias en la playa? Algunos estarán de este lado y me darán la razón, a otros les dará igual, pero ¿por qué diablos tener uñas de ave rapaz? Además, si su química corporal no le ayuda… hay productos para mantenerlos frescos y “listos para un beso”.

En fin, aunque lo que he escrito pueda parecer obvio para muchos, para otros aún hace parte del mundo desconocido de la higiene corporal, los derechos invisibles en la cama, o la etiqueta amatoria. Sin embargo, sea cual sea el caso, preparándose para un encuentro, o estando siempre listos en esta materia, disfrutaremos de relaciones sexuales más largas y creativas, y sobre todo, nos liberaremos de la aburrida “ansiedad penetrativa”, esa que lleva a la gente a terminar enganchados en menos de dos minutos… porque con un cuerpo sucio, no hay nada más que hacer: penetrar y terminar. En esos casos el contacto corporal, la exploración, el erotismo y el morbo, desaparecen del mapa.

Como dice un amigo: “para gustos, colores”, es decir, si a eso de recorrer el cuerpo no te interesa, lo respeto. Pero para quienes esperamos más que “la estocada final”, que de hecho no debería ser obligatoria, resulta mejor contar con un territorio limpio y listo para ser recorrido.

Y recuerden, no le pidamos tanto a Dior, Calvin Klein o Yves Saint Laurent, sus lociones no taparán la suciedad, sólo lograremos camuflar infructuosamente algo que luego del agite, saldrá inevitablemente a flote.

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Vladimir Charry

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