Día de la Tierra - El turismo frente al calentamiento global
22/4/2008 - 00:47(EST)
Es evidente que las variaciones y cambios climáticos afectan al sector y los destinos turísticos. El clima determina la duración y la calidad de las temporadas turísticas e influye decisivamente en la elección de los destinos y el gasto turístico. También afecta a diversos recursos ambientales que son destacados atractivos turísticos, como la presencia de nieve, el comportamiento y la diversidad biológica de la fauna y la flora silvestres y el nivel y la calidad del agua. El clima también ejerce una importante influencia en las condiciones ambientales que pueden ahuyentar a los turistas, como enfermedades contagiosas, incendios forestales, plagas de insectos o transmitidas por el agua (por ejemplo, de medusas o floraciones de algas) y fenómenos extremos, como por ejemplo ciclones tropicales.
El cambio climático afectará a los destinos turísticos, su competitividad y su sostenibilidad en cuatro ámbitos generales:
Repercusión climática directa:
el clima es un recurso fundamental del turismo en la medida en que constituye uno de los factores que determinan si un determinado lugar es adecuado para distintas actividades turísticas, es un motor destacado de la estacionalidad mundial de la demanda turística e influye notablemente en los gastos de explotación, como ocurre con los sistemas de enfriamiento y calefacción, la producción de nieve artificial, el riego, el abastecimiento de alimentos y agua y los gastos relacionados con los seguros. Así pues, las modificaciones en la duración y la calidad de las estaciones turísticas determinadas por el clima (en el caso, por ejemplo, del turismo de sol y playa o de las vacaciones centradas en los deportes de invierno) podrían incidir decisivamente en las relaciones de competencia entre destinos y, por consiguiente, en la rentabilidad de las empresas turísticas. Varios estudios consideran muy probable que se desplacen hacia latitudes y altitudes superiores las condiciones climatológicas que atraen el turismo. De ese modo, está previsto que pierdan posición competitiva algunas zonas turísticas populares (por ejemplo, el Mediterráneo en verano), mientras que se cree que otras experimentarán mejoras, como el sur de Inglaterra o el sur del Canadá.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha llegado a la conclusión de que es probable que se modifiquen varios fenómenos meteorológicos extremos como consecuencia de los cambios climáticos previstos, en particular un aumento de las temperaturas máximas y temperaturas diurnas más calurosas en casi todas las extensiones de tierra (muy probable), mayor intensidad de las tormentas tropicales y mayor velocidad máxima de los vientos (probable), más precipitaciones intensas en muchas extensiones de tierra (muy probable) y sequías más prolongadas y más graves en muchas zonas del interior continental de latitud media (probable).
Repercusión indirecta de los cambios ambientales:
Las variaciones en la disponibilidad de agua, la pérdida de biodiversidad, la degradación de la estética paisajística, las alteraciones en la producción agrícola (en el caso, por ejemplo, del turismo vinícola), el aumento de los peligros naturales, la erosión e inundación de las zonas costeras, los daños de infraestructura y la mayor incidencia de las enfermedades transmitidas por vectores serán en distintos grados factores determinantes del turismo.
Asimismo, la UNESCO ha señalado una serie de sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial que son destinos turísticos de primer orden vulnerables a los cambios ambientales provocados por el clima, como por ejemplo Venecia (Italia), en relación con la subida del nivel del mar, la Gran Barrera de Coral de Australia, a causa de la decoloración y la mortandad de los corales, el Parque Internacional de la Paz Glacier-Waterton (Estados Unidos y Canadá), por el retroceso de los glaciares, y la zona arqueológica Chan Chan (Perú), afectada por las inundaciones y la erosión derivadas de El Niño/Oscilación Austral.
Repercusión de las políticas de mitigación en la movilidad turística:
Es probable que las políticas nacionales o internacionales de mitigación, es decir, las que tienen por objeto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, repercutan en las corrientes turísticas en la medida en que provoquen un aumento de los costos del transporte e incluso susciten actitudes ambientales que induzcan a los turistas a modificar sus pautas de viaje (eligiendo otro medio de transporte u otro destino, por ejemplo).
Repercusión indirecta de los cambios sociales:
Se considera que el cambio climático amenaza al futuro crecimiento económico y a la estabilidad política de algunas naciones. En el informe Stern sobre la economía del cambio climático se llegaba a la conclusión de que, aunque un calentamiento del planeta de apenas un 1ºC podría beneficiar al PIB mundial, un cambio climático de mayores proporciones terminaría perjudicando el crecimiento económico en todo el mundo, hasta el punto de que un cambio climático no mitigado podría reducir el consumo per cápita en un 20% a finales del siglo XXI o principios del siglo XXII4. Toda reducción del PIB mundial ocasionada por el cambio climático provocaría una disminución de los ingresos discrecionales de que disponen los consumidores de turismo, lo cual tendría repercusiones negativas en las previsiones del futuro crecimiento turístico; no obstante, el informe Stern no se ha interpretado exhaustivamente en relación con el sector turístico.