Escaleras al cielo
Claro, los ascensores son más cómodos y rápidos. Pero las escaleras, además de ser un buen ejercicio, pueden salvarnos en una emergencia (sexual!). No se trata de romper con la rutina, la idea es descubrir nuevas posiciones y escenarios para dar y recibir placer. ¿Acaso no habías pensado en hacerlo en una escalera? Lee estos consejos y experiencias, y después nos cuentas.
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La escalera puede ser una útil aliada, tanto para viejas parejas que quieren probar nuevas sensaciones, como para aquellos amantes ardientes que cuentan con poco tiempo y muchas ganas. En la oficina, en el hogar, en un shoping... en todos lados hay escaleras y en todos lados puede hacerse el amor. ¿Tu crees que no?
Sexo en la escaleraTerra
‘Antes vivía en una casa que tenía un trastero en forma abuhardillada al que accedía desde la habitación principal’, cuenta Marina C, una medica venezolana de 35 años que actualmente reside en Miami. “Ese trastero estaba vacío, y sólo lo usaba para tender a secar la ropa húmeda ya que en el techo había un tragaluz enorme por él se veían las estrellas”.
“La escalera era de madera y caía con una leve inclinación, casi verticalmente. En ese momento con mi marido las cosas no iban bien. Yo tenía un amante unos cuantos años más joven que yo. Él fue el que me propuso un día hacer el amor en esa escalera. Era un chico muy atento, y para no hacerme daño, forró los peldaños con toallas”, cuenta Marina sin ponerse colorada.
“Lo primero que hizo fue sentarme unos tres o cuatro escalones arriba de él y comenzó a practicarme sexo oral, con suma paciencia. Luego de hacerme llegar al clímax, me dio la vuelta y comenzó a hacerme el amor por detrás. A partir de esa experiencia, la escalera se convirtió casi en una obsesión”. No publicamos más del relato de Marina C porque es tan caliente que puede quemar varios monitores.
Ascenso al placer
El ambiente, como decimos siempre, resulta clave en esto del sexo. No es lo mismo hacerlo en la escalera de casa (aunque, con Marina C, todo es atractivo) que en la de la oficina o de un mall. Hay quienes se excitan mucho con la idea de ser sorprendidos o espiados.
Al respecto, tenemos el relato de Andrea S (23 años, estudiante de la Universidad de Miami, tenemos prohibido dar más datos sobre ella). “Durante el segundo año de la carrera, tuve una fogosa historia de sexo con un profesor. Solíamos vernos en mi casa, cuando mis padres no estaban. Durante un examen, para el que no había estudiado, comencé a hacerle señas, miradas, insinuaciones. Él me vio, y enseguida captó mi idea”.
“Nos encontramos en un pasillo, mientras los demás seguían en examen. Nos fuimos rápido al último piso de la Universidad. Jamás hubiera pensado en hacer algo así, pero la verdad es que ambos hervíamos de ganas y lujuria. Al llegar al final de la escalera nos comenzamos a besar y lo terminamos haciendo en la escalera misma, de parados y muertos de frío. Fue una experiencia muy excitante, porque corríamos serios riesgos de que nos descubran y las reprimendas para ambos hubieran sido terribles. Pero nada de eso pasó y el sexo fue buenísimo. La relación con él terminó, pero yo no puedo olvidar esa escena en la escalera. Ah, el examen lo aprobé”. Lo que se dice, una estudiante aplicada.
Encuentra la mejor opción
Escaleras de mármol:
Pueden ser muy distinguidas y elegantes. Pero el frío de su superficie atenta aún contra el amante más ardiente. Imposible hacerlo sentados o en cuatro patas; la única opción es hacerlo de parados. Lo bueno de la escalera para el sexo de parados (necesitas ayuda con las posiciones?, recurre a nuestro kamasutra virtual!) es que favorece a los que tienen diferencias de altura.
Escaleras de madera:
Si bien son cálidas y amenas, los chirridos pueden ser bastante desconcertantes (sobre todo si la escalera tiene sus años) y también hay que tener cuidado con las astillas. Nada menos erótico que tener que salir corriendo a la urgencia.
Escaleras de metal:
También son frías y las de mala calidad hasta pueden doblarse. También hay que cuidarse del óxido que pueden tener en las barandas. La solución: una buena manta. ¿Escaleras caracol? Olvídalas; poco espacio y las curvas no ayudan para nada.
Escaleras alfombradas:
Sin dudas, las mejores y más hot de todas. Se las pueden encontrar en cines y teatros, lo que agrega una buena cuota de morbo al asunto. Consejo: ve con tu pareja a ver una película poco concurrida (de esas que abundan) y cuándo no los vea el acomodador, rienda suelta a la imaginación!
Escaleras mecánicas:
Las más dificiles. ¿Acaso puedes hacerlo y terminar antes que la escalera llegue a destino? Si es así, tal vez debas consultar un médico.
Terra


