El nuevo modelo de hombre/padre
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Pero el rol de padre no concluye con la llegada del pequeño. La participación suele volverse más activa e intensa a medida que crecen los hijos. Ya no lo ven como una responsabilidad, sino como una actividad que les provoca placer.
El nuevo hombre padreTerra / Agencias
“Cuando tengo una semana de locos y estoy poco en casa, me muero de ganas de verla”, confiesa Lucas, papá de Juana, una beba de 1 año y medio. “La extraño muchísimo y me doy cuenta de lo necesario que es compartir tiempo con ella. No sólo por su bienestar, sino también por el mío. Todos los días aprende algo nuevo y yo estoy ahí para verlo. Es espectacular” dice en Materna.
El cambio en el rol paterno genera una nueva dinámica. “Hoy, los hijos nacidos en estas familias poseen modelos renovados respecto de las funciones maternas y paternas. Cuentan con una pareja de padres, con responsabilidades compartidas en la búsqueda del bienestar integral de toda la familia, a partir de una complementariedad y flexibilidad en las tareas que los enriquece como personas”, describe la psicóloga Teresa Mathé.
Esta alteración en el rol paterno también afecta a los chicos. Se ha comprobado que su desarrollo es diferente si cuentan con la presencia de ambos progenitores. Los psicólogos aseguran que los chicos con padres ausentes se muestran más angustiados, temerosos y con menos fuerza para enfrentar conflictos.
La médica y psicóloga Alicia Zanotti de Savanti, especialista en terapia de familia explica que “ante todo, la presencia del padre es fundamental porque permite que el niño crezca sintiéndose hijo de un vínculo que lo concibió, lo sostiene y lo guía. Además, es importante tener en cuenta que esa presencia tiene que ser emocional, participativa y dialogante. No basta con ‘estar’. Un padre que trabaja muchas horas y no puede cambiar pañales no es necesariamente un padre ausente. Existen muchas maneras de estar conectado con un hijo. El vínculo puede ser bueno igual”.
Ambos padres son importantes porque tienen la capacidad de otorgarle al hijo distintas enseñanzas. “El padre es el que aporta racionalidad, brinda la orientación general de la vida y transmite el valor del esfuerzo. La madre, en cambio, vela por la reducción del conflicto y ofrece afecto y contención. Los chicos necesitan los dos tipos de referencias y hoy, lamentablemente, tienden a mezclarse esos dos papeles”, afirma el sociólogo José Miguens.
Además de fortalecer la familia, el nuevo rol de padre ayuda a mejorar las relaciones de la pareja y a hacer más sencilla la convivencia. Teresa Mathé coincide con que “para la madre, contar con la presencia de su marido como fuente de contención resulta el mejor antídoto frente a ciertas inseguridades, temores e incertidumbres. El logro de una complicidad operativa ante las situaciones inéditas que puedan presentarse no sólo resulta beneficioso para el hijo, sino para el fortalecimiento del matrimonio.”
Son cada vez más los padres que eligen quedarse en sus casas. Una investigación de la U.S Census Bureau (Oficina de censos del gobierno de Estados Unidos) reveló recientemente que el número de padres que optan por permanecer en sus hogares y dedicarse a la crianza de los chicos alcanzó los 5 millones y medio.
En Internet, cada vez son más los sitios dedicados a los “stay-at-home dads” (padres que se quedan en casa) en los que se ofrecen consejos de crianza, foros de discusión y opiniones de expertos especializados. Este nuevo perfil de padre aparece como uno de los grupos poblacionales de mayor crecimiento.
Terra / Agencias

