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Acerca del Asma y los Síntomas de Tipo Asmático

 (Alergias)

Si tu hijo está sufriendo alguna dificultad al respirar o si ha sido diagnosticado con asma, puede ser que tengas dudas y deseas hacer algunas preguntas.

Es normal que te encuentras bastante preocupada por tu niño, pero recuerda que – saber es poder. Mientras más aprendas acerca de los problemas que está sufriendo tu niño y de cómo controlarlos, más capaz serás de ayudarlo para que sea un niño como cualquier otro.

Toma el tiempo necesario para leer esta sección completa y aprenderás acerca de:

Cómo determinar si los problemas respiratorios que está teniendo tu niño pudieran ser por asma.

El asma es una condición de salud bastante común que afecta la respiración de tu niño al evitar que el aire fluya libremente dentro y fuera de sus pulmones. Es una enfermedad crónica o duradera que produce inflamación de los tubos por los que pasa el aire hacia los pulmones, llamados bronquios. Al inflamarse los bronquios, éstos se vuelven estrechos o angostos haciendo difícil el paso del aire y afectando así la respiración. Pero con tratamiento, hasta los niños más pequeños que tienen asma pueden comer, dormir y jugar sin tener síntomas.

El trabajo de los Pulmones

Cuando tu niño respira, él o ella toma aire por la nariz y la boca. El aire pasa por la garganta y tráquea hasta llegar a los pulmones. Los pulmones están formados por tubos pequeños llamados bronquios que se extienden dentro de los pulmones como las ramas de un árbol. Estos bronquios están cubiertos por fuera por unas bandas musculares. Por dentro, los bronquios están cubiertos por una capa que produce una substancia pegajosa llamada "mucus", ésta tiene la función de atrapar y desechar cualquier partícula que haya entrado al respirar. Al final de cada tubo bronquial se encuentran los alveolos pulmonares, éstos son unos sacos o bolsas pequeñas que se encargan del intercambio del aire que se inhala por el aire que se exhala.

¿Qué factores pueden desencadenar problemas al respirar?

Factores Desencadenantes del Asma

Los niños con problemas respiratorios con frecuencia son sensibles a elementos del medio ambiente que normalmente no molestan a los demás, éstos se denominan factores desencadenantes. El cuerpo de tu niño identifica estos estímulos o factores desencadenantes como dañinos y esto puede causar que sus bronquios reaccionen resultando en un episodio tipo asmático o síntomas como tos, silbido al respirar o falta de aire.

El primer paso para mantener a tu niño saludable es conocer cuáles son los factores desencadenantes que lo afectan. Ya que tú estás con tu hijo todos los días, eres quien mejor puede darse cuenta de los patrones que siguen sus problemas respiratorios. Asegúrate de reportárselo a su médico.

Los factores desencadenantes más comunes son los resfríos y los alérgenos. Un alérgeno (ej. caspa de animales, polen, esporas de moho) es una sustancia que puede irritar los pulmones de las personas que padecen alergias y asma. De hecho, de acuerdo con la Academia Americana de Alergias, Asma e Inmunología, la mayoría de los niños que tienen asma o problemas respiratorios similares, padecen alergias.

Algunos alérgenos comunes o fuentes de alergias que pueden desencadenar síntomas asmáticos son:

Moho y hongos

Polen (de árboles, pasto y hierbas)

Polvo y ácaros del polvo

Mascotas con pelo o plumas (ej. gatos, perros, pájaros)

Cucarachas

Otros factores desencadenantes pueden ser:

Algunos tipos de ejercicio (ej.correr)

Humo de tabaco y contaminación ambiental Olores fuertes (ej. escape vehicular, perfumes, productos de limpieza)

Cambios climatológicos

Ciertos alimentos como nueces, camarones y otros que contienen sulfitos

Medicinas que contienen aspirina o ibuprofeno

Saber cuáles son los factores desencadenantes que afectan a tu niño, te ayudará a mantenerlo alejado de ellos. A continuación verás una lista de sugerencias que pueden ayudar a evitar los factores desencadenantes y así promover su bienestar:

Sugerencias:

Limpiar la casa y sacudir semanalmente: Usar una aspiradora con filtro HEPA y/o bolsas de microfiltración

Lavar la ropa de cama (fundas, sábanas, cobertores) semanalmente en agua caliente (más de 130ºF)

Asear bien con productos limpiadores antimoho

Sacudir con trapo y/o trapeador húmedo

Retirar las alfombras si es posible

Reducir la caspa de las mascotas:

Evitar que las mascotas se suban a los muebles y al automóvil

Mantener a las mascotas fuera del dormitorio

Bañar a las mascotas con frecuencia

Controlar la calidad del aire dentro de la casa:

Cambiar los filtros del aire acondicionado y calefacción mensualmente

Usar el aire acondicionado durante el verano

Usar el extractor mientras se cocina

Practica la prevención:

Evita el humo del tabaco

Intégrate a un grupo de apoyo de padres de niños con asma

Usa una cubierta anti-ácaros en el colchón y la almohada de tu hijo

No uses almohadas de plumas

Mantén las macetas con plantas naturales fuera del dormitorio de tu niño

Evita los muñecos de peluche en su dormitorio.

El silbido en el pecho y otros síntomas que debes buscar.

Respiración Sibilante y otros Síntomas

Al principio, es difícil determinar si tu niño tiene asma, problemas respiratorios similares al asma, o algún otro tipo de afección respiratoria. El asma es una enfermedad a largo plazo o crónica, así es que los síntomas son recurrentes. Esta puede ser una de las primeras claves que le indiquen al médico que tu niño tiene asma o síntomas de tipo asmático.

Otra de las claves es el tipo de síntomas asmáticos que presenta tu niño, algunos de los más comunes son:

Tos, especialmente si empeora durante la noche o temprano en la mañana

Un silbido al respirar

Presión en el pecho

Falta de aire

Respiración Sibilante

La respiración sibilante se caracteriza por un sonido silbante y ronco que se puede oír cuando los bronquios están inflamados. Este sonido a veces musical es provocado por el aire, que al respirar, trata de pasar por el espacio muy reducido del interior de los bronquios.