Darksiders 2


Foto: Xbox

Primero viene la Guerra, luego la Muerte. En Darksiders 2, esto es literalmente lo que ocurre: En el juego anterior controlamos a War (Guerra), uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis; ahora le toca el turno a su hermano mayor, Death (Muerte). Acción y un argumento pseudo-bíblico fantástico se entremezclan en un juego de avance, golpe y corte con elementos de RPG y juegos de ingenio que resulta sencillamente muy entretenido. Si bien temáticamente mantiene una coherencia con su predecesor, es un juego más largo, más oscuro, más ambicioso y ciertamente más disfrutable.

La historia se desarrolla en paralelo con la historia del juego anterior. Se nos revela la verdadera naturaleza de los cuatro jinetes como Nephilim, seres nacidos de la fusión entre ángeles y demonios que eliminaron al resto de su propia especie para detener una cruenta guerra por parte de ellos contra toda la creación. Muerte atrapó, en secreto, las almas de sus hermanos caídos en un amuleto. Guerra es acusado por los crímenes de Muerte, y éste, convencido de la inocencia de su hermano, tiene como misión absolverlo y, paradójicamente, resucitar a la humanidad. Si bien las influencias cristianas y cabalísticas en torno a la mitología del relato son bastante evidentes, la historia no busca ser una vuelta de tuerca inteligente para una nueva visión del apocalipsis, sino que se contenta con tomar los elementos que necesita para hacer avanzar el relato y construir su propio universo.

Retomando la parte visual del juego anterior, Darksiders 2 resulta mucho más creativo en cuanto a los escenarios y diseños en general. Fiel a su estilo de juego, se desenvuelve con un sistema rápido de golpes y avance, con armas primarias y secundarias; podemos correr por las paredes y saltar de viga en viga y los enemigos dejan recompensas que podemos recoger luego de vencerlos. Estas recompensas incluyen equipo que podemos vender a mercaderes o bien utilizar como intercambio para obtener nuevas armas, muy en el estilo de un clásico RPG. Para avanzar debemos resolver varios “puzzles” o juegos de ingenio que, si bien incrementan en dificultad, jamás llegan a volverse imposibles. A diferencia del juego anterior, no se centra tanto en la acción constante, sino más bien en torno a la aventura, dándonos muchos momentos para relajarnos entre cada nuevo desafío y el siguiente.

Las habilidades están divididas en dos vertientes y nos permiten ejecutar poderosos ataques ofensivos y para invocar criaturas para ayudarnos. La acción resultante es verdaderamente llamativa visualmente, con una amplia variedad de movimientos que se ejecutan de manera fluida y reafirman por qué nuestro protagonista se llama como se llama. Los movimientos del personaje responden con gran precisión a los comandos que le damos con los botones, lo cual resulta verdaderamente grato, ya que hace que los movimientos que hacemos con los dedos se sientan naturales, sin demandar un esfuerzo innecesario.

Las armas primarias y secundarias son muy variadas y, mientras las primeras nos permiten un combate libre de gran fluidez, las segundas proveen más diversidad en el ritmo del combate. Tenemos acceso a armas de fuego, un gancho con soga, un hacha y la característica guadaña, entre otras que van de menor a mayor ligereza, pero generalmente caracterizadas por el daño exagerado que infligen. Las peleas encuentran su punto más alto en los adversarios con patrones de ataque variados, que no resultan tan predecibles, si bien el combate en sí no resulta muy complicado.

La variedad de elementos que componen Darksiders 2 lo vuelven un juego muy entretenido que es ideal para aquellos que buscan un desafío que no resulte frustrante a la larga. La complejidad avanza, pero siempre dentro de márgenes muy razonables. El mundo de Darksiders 2 ofrece muchísimas áreas para explorar y si bien tiene algunos bugs (fallas en la programación que se traducen en fallas en la interfaz) y el enemigo final resulta un poco decepcionante como clímax de la historia, es un juego sumamente recomendable y satisfactorio.

Puntuación: 8/10