Resident Evil 6


Foto: Xbox

Si miramos los 15 años de historia que tiene la franquicia de Resident Evil, vamos a encontrar una constante: el cambio. Las entregas centrales de la saga suelen ser distintas unas de otras. De esta manera pudimos ver cambios graduales pero muy radicales a lo largo de toda su historia. Lo que empezó siendo un juego más bien enfocado en el terror, visual y psicológico, ha derivado en algo mucho más exagerado en escala en cuanto a la acción, diluyendo un poco las características que lo hicieron popular en primer lugar. En Resident Evil 6 vemos esta noción llevada a su máxima expresión.

La premisa en sí ya es una gran apuesta. Tenemos la posibilidad de jugar cuatro campañas completas con siete personajes principales, cada uno con su propia historia individual que se conecta con las de los demás para completar la historia general. La apuesta de Capcom es inmensa; se plantea una mega producción épica digna de Hollywood, con una expectativa tan grande que colapsa bajo su propio peso frente a los resultados finales.

Hay que reconocer que el juego tiene momentos, escenarios y criaturas que realmente califican dentro de los hitos más memorables de su historia dese la primer entrega, pero lamentablemente termina siendo víctima de la monotonía. Los escenarios están tan bien logrados que bien podríamos decir que funcionan como personajes con vida propia, con una iluminación y efectos de sonido que generan una inmersión realmente notable en la historia. Los enemigos tienen, en muchas ocasiones, diseños realmente perturbadores que funcionan muy bien dentro de los límites establecidos por la saga en general.

La historia encuentra a nuestros protagonistas en una misión global cargadísima de acción, con la tarea de contener una nueva y siniestra arma biológica conocida como “C Virus.” Quién, cómo y por qué es responsable es la pregunta que resuena a través de las distintas campañas que nos ofrece el juego. A medida que avanza la historia a través de estas campañas, vamos viendo cómo las piezas del rompecabezas van encajando de forma muy astuta. Entre los personajes disponibles encontramos a varios de los favoritos de los fans como Chris Redfield y Leon Kennedy (protagonistas de Resident Evil 1 y 2, respectivamente), con lo cual el factor nostálgico juega un papel importante. Más allá de la acción desmedida, poco característica de las entregas originales, se recupera un poco el espíritu de aquellas con problemas de ingenio que debemos ayudar a resolver a los protagonistas.

Tal vez la decepción más grande es que constantemente se nos quita el control de lo que sucede a favor de la narrativa, lo cual en definitiva termina por no ayudarla realmente. Es demasiado evidente que intenta ser una película y si bien casi podríamos decir que lo logra, fracasa como videojuego. Una acción lleva a un corte cinemático que nos lleva a realizar otra acción, que a su vez nos lleva a otro corte, y así constantemente. En este sentido, tiene mucho que aprender de títulos como la serie Uncharted, que plantea una narrativa sólida e interesante muy arraigada en la jugabilidad, dando así la sensación de que estamos viendo una película pero que las acciones son realmente nuestras. También hace demasiado énfasis en situaciones en las que debemos presionar un botón de manera rápida y constante para poder escapar de algún peligro, lo cual termina volviéndose realmente molesto y aburrido. La cámara, por otro lado, cambia de posición constantemente, destruyendo por completo el flujo de los controles y de la parte visual.

Si bien el juego en sí no es necesariamente malo, deja mucho que desear visto a la luz de sus entregas originales. El foco temático de la acción cambió demasiado y ya no se percibe lo que supo hacer grande a una franquicia que se basaba en el terror como eje principal. La acción espectacular hollywoodense toma el mando y, si bien esto no es algo necesariamente negativo en sí mismo, las fallas de jugabilidad que presenta hacen que no termine de funcionar bien ni como un juego de supervivencia ni como un juego de acción. Los antiguos fans de la saga no van a estar conformes, pero es posible que pueda resultar entretenido para jugadores nuevos o perezosos y al menos la historia está bien estructurada.

Puntuación: 6/10