Controla tu peso de forma natural
Si aprendes a comer correctamente, en muchos casos no te hará falta seguir un régimen. Lo afirman los partidarios de la “no dieta”, según los cuales adquirir unos hábitos alimenticios adecuados, es la clave para mantener la línea sin sufrimiento.
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“Se acabó el vivir esclavizadas a una dieta, a una lista de alimentos prohibidos, a un control continuo del peso…, “la no dieta” nos da la fórmula para comer sin engordar sin necesidad de seguir una dieta restrictiva. No es fácil pero con disciplina y esfuerzo se puede conseguir. Si aprendemos a comer, podremos decir adiós para siempre a las dietas”.
Es lo que afirma la doctora Pilar Govantes, de la Clínica de Medicina Estética BIOSBCN, quien explica que la ‘no dieta’, consiste básicamente en aprender a comer". Esta opción debe seguirse siempre bajo prescripción médica, y requiere una preparación previa y mucha fuerza de voluntad, especialmente al principio, señala la nutricionista.
“Uno de los principios básicos de la "no dieta" es que se deben hacer cinco comidas al día: desayuno, tentempié de media mañana, almuerzo, merienda y cena, y no picar fuera de esas comidas”, afirma Govantes.
Así se consigue reducir la capacidad del estómago por lo que con menos cantidad de alimentos ya nos sentiremos saciados. "Y si los alimentos que consumimos a media mañana o en la merienda son bajos en calorías, conseguiremos adelgazar", puntualiza la experta.
Alimentación variada
Otra característica de la "no dieta" es su variedad. En principio no se debe repetir ningún alimento antes de cinco días, para que no nos falte ninguna vitamina o mineral.
Los únicos alimentos que desaconseja Govantes son los muy ricos en grasas saturadas.
En la "no dieta" es muy importante, también, reponer todos los nutrientes básicos: los ácidos grasos insaturados para mantener una piel bien estructurada e hidratada; y la vitamina A, esencial en la renovación de la piel.
No hay que olvidar el beta-caroteno, precursor de la vitamina A, que se encuentra en verduras de hoja verde; la vitamina E, que actúa evitando la acumulación de radicales libres en vegetales de hoja verde; y la vitamina C, presente en las verduras frescas, que es un potente antioxidante y mejora la producción de colágeno.
Para mejorar el estado de la piel, el cabello y los procesos de renovación celular se recomiendan las vitaminas del grupo B, como el folato o el ácido fólico, que se encuentra en las verduras de hoja verde.
También, el selenio, un mineral con acción antioxidante, que se relaciona con un menor riesgo de aparición de ciertos tumores, entre ellos el de piel o melanoma. Se encuentra en las carnes no grasas, el pescado, el marisco, los cereales, los huevos, la fruta y la verdura.
Para la formación y renovación de nuevas proteínas, el zinc, que también participa en la lucha contra los radicales libres, proporcionando tonicidad y elasticidad. El zinc, y también las vitaminas (A, B, C y E), se pueden encontrar en los productos de temporada.
La doctora Govantes recomienda complementar siempre la "no dieta" con el ejercicio físico. Para los más jóvenes se recomienda el ejercicio aeróbico y más allá de los 40 años es preferible optar por la corrección postural, pilates, yoga o aquagim.
EFE Reportajes

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