Life Hacks

3 trucos caseros para no roncar y evitar que todos te odien por las noches

Descubre algunos trucos caseros para evitar roncar con las noches y descubre todo lo que debes saber sobre obstrucción parcial de las vías respiratorias: qué son los ronquidos, por qué se producen, qué riesgos implican y cómo puedes prevenirlos o tratarlos.
jueves, 3 de agosto de 2023 · 08:00

Existen muchas alternativas para evitar roncar por las noches, pero sin duda hay algunos trucos caseros con los que puedes comenzar para contrarrestar estos molestos sonidos que todos, menos tú, odian a la hora de acostarse. 

Si sufres de ronquidos, sabes lo incómodo que puede ser para ti y para los que te rodean, por lo que aquí están tres trucos que pueden ayudarte a reducir o eliminar este problema.

 3 trucos caseros para no roncar por las noches, fáciles de hacer y muy efectivos

El primer truco es elevar la cabeza

Muchas veces, los ronquidos se producen porque la lengua y el paladar se relajan y obstruyen las vías respiratorias. Al elevar la cabeza, evitamos que esto ocurra y facilitamos el paso del aire. Puedes usar una almohada más alta, un cojín o una toalla enrollada debajo de tu almohada. Lo importante es que tu cuello quede en una posición cómoda y alineada con tu columna.

El segundo truco es hidratarte bien

La sequedad de la boca y la garganta también puede provocar ronquidos, ya que dificulta el movimiento de los tejidos blandos. Por eso, es importante beber suficiente agua durante el día y evitar el alcohol y el tabaco, que resecan las mucosas. También puedes usar un humidificador en tu habitación o poner un vaso de agua cerca de tu cama, para mantener el ambiente húmedo.

Gárgaras con aceite de oliva

El aceite de oliva tiene propiedades antiinflamatorias y lubricantes, que pueden suavizar la garganta y prevenir los ronquidos. Solo tienes que calentar una cucharada de aceite de oliva en el microondas y hacer gárgaras con él antes de acostarte. Repite este proceso cada noche y verás cómo mejora tu calidad del sueño.

Recuerda que los ronquidos pueden ser un síntoma de alguna enfermedad respiratoria o cardíaca, por lo que, si persisten o son muy fuertes, debes consultar con tu médico. 

TODO lo que debes saber sobre los ronquidos 

Los ronquidos son un problema común que afecta a muchas personas y puede tener consecuencias negativas para la salud y la calidad de vida. 

¿Qué son los ronquidos?

Los ronquidos son sonidos que se producen cuando el aire pasa por las vías respiratorias superiores durante el sueño y hace vibrar los tejidos blandos de la garganta, el paladar, la lengua o la nariz. Los ronquidos pueden variar en intensidad y frecuencia según la persona y las condiciones del sueño.

¿Por qué se ronca?

Los ronquidos se deben a una obstrucción parcial de las vías respiratorias superiores que dificulta el paso del aire. Esta obstrucción puede tener diversas causas, como:

1. La relajación de los músculos de la garganta y la lengua durante el sueño, que hace que se desplacen hacia atrás y estrechen el espacio por donde circula el aire.

2. La presencia de tejido adiposo o inflamatorio en el cuello, que reduce el diámetro de las vías respiratorias.

3. La congestión nasal, que impide respirar por la nariz y obliga a abrir la boca, lo que favorece la caída de la lengua y el paladar.

4. Las alergias, los resfriados, las sinusitis o los adenoides inflamados, que provocan inflamación y secreción en las vías respiratorias.

5. La forma o el tamaño de la mandíbula, el paladar o la úvula, que pueden ser más pequeños o más grandes de lo normal y alterar la anatomía de las vías respiratorias.

6. El consumo de alcohol, tabaco, medicamentos relajantes o sedantes, que pueden afectar al tono muscular de la garganta y favorecer los ronquidos.

7. La posición al dormir, especialmente boca arriba, que facilita el desplazamiento de la lengua hacia atrás y la obstrucción de las vías respiratorias.

¿Qué riesgos tienen los ronquidos?

Los ronquidos no solo son molestos para quien los padece y para quien duerme a su lado, sino que también pueden ser un signo de un trastorno más grave llamado apnea del sueño. La apnea del sueño se caracteriza por episodios repetidos de interrupción de la respiración durante el sueño, que pueden durar desde unos segundos hasta más de un minuto. Estos episodios provocan una disminución del oxígeno en la sangre y un aumento del dióxido de carbono, lo que altera el ritmo cardíaco y la presión arterial.

La apnea del sueño puede causar somnolencia diurna, fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse, dolores de cabeza, depresión y problemas sexuales. Además, aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, metabólicas y neurológicas.

¿Cómo prevenir o tratar los ronquidos?

Para prevenir o tratar los ronquidos es importante identificar y corregir las posibles causas que los originan. Algunas medidas generales que pueden ayudar son:

- Mantener un peso saludable y evitar el sobrepeso y la obesidad, que favorecen la acumulación de grasa en el cuello.

- Evitar el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias que puedan relajar los músculos de la garganta o irritar las vías respiratorias.

- Seguir una buena higiene del sueño, respetando los horarios, duración y calidad del descanso nocturno.

- Dormir en una posición lateral o elevando ligeramente la cabeza con una almohada o un dispositivo especial para evitar que la lengua y el paladar caigan hacia atrás.

- Usar tiras nasales o dilatadores nasales para facilitar la respiración por la nariz y evitar abrir la boca.

- Tratar las posibles enfermedades o alergias que puedan causar congestión o inflamación nasal.

Se debe consultar con un médico o un especialista en sueño si los ronquidos son muy frecuentes, intensos o se acompañan de apneas, para realizar un estudio del sueño y valorar la necesidad de un tratamiento específico. Algunos tratamientos que pueden ser efectivos son:

 1. El uso de un dispositivo de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP), que consiste en una máscara que se coloca sobre la nariz o la boca y que envía aire a presión a las vías respiratorias para mantenerlas abiertas y evitar los ronquidos y las apneas.

2. El uso de un dispositivo de avance mandibular (DAM), que es una férula que se coloca en la boca y que adelanta la mandíbula y la lengua para aumentar el espacio de las vías respiratorias.

3. La cirugía, que puede consistir en extirpar o reducir el tejido blando de la garganta, el paladar o la úvula, o en corregir la forma o el tamaño de la mandíbula o el paladar.

Los ronquidos son un problema frecuente que puede afectar a la salud y al bienestar de las personas. Por eso, es importante conocer sus causas, riesgos y posibles soluciones, y consultar con un profesional si se sospecha de una apnea del sueño.