Para muchos es costumbre comer unas deliciosas pastas en familia o amigos durante los fines de semana, donde no debe faltar el queso parmesano para darle más sabor. Este producto no solo se puede utilizar en esta clase de comidas, sino también en otras recetas que las convierten en un verdadero manjar. Aún así, a veces es difícil que logre durar por varios días, por lo que es necesario prepararlas, de forma casera, con esta receta sencilla.
El queso parmesano es un tipo de queso que se caracteriza por su consistencia dura y un sabor delicioso para acompañar las pastas. Tampoco es extraño que sea de las más consumidas en muchos países del mundo, como lo es Argentina. Los más fanáticos de este manjar buscan la forma de disfrutar de este en sus casas, la cual será posible con una receta casera con pasos fáciles de seguir.
¿Cómo preparar el mejor queso parmesano en casa?
Para conocer mejor este alimento, el queso parmesano tiene su origen en la llanura Padana de Italia, de la edad media, durante el siglo XII o XIII. De ahí en más, gracias a su sabor delicioso, este queso logró expandirse por toda Europa y el resto del mundo, siendo muy utilizada como un ingrediente más para acompañar las pastas. Es así que muchas personas buscan la receta que les posibilite preparar este manjar sin gastar mucho dinero.
Ingredientes:
Cuajo
Cloruro de calcio
Fermento
Olla grande
Leche entera
Leche en polvo
Cuchara
Cuchillo
Mantel de tela
Colador
Molde
Prensa
Sal
Iniciamos con esta receta de queso parmesano para las pastas colocando leche en una olla grande, mientras la dejamos calentar en una hornalla, junto con 2 cucharadas de leche en polvo y una pequeña cantidad de cúrcuma para darle más sabor. Para continuar, en otro recipiente, le sumamos un poco de fermento y leche líquida, para luego sumarlo a la primera mezcla. Una vez hecho esto procedemos a incorporar a la mezcla un poco de cloruro de sodio y cuajo, hasta que se incorpore bien, y lo dejamos reposar por 1 hora.
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En la segunda parte de la receta casera para el queso parmesano, cortamos la cuajada en forma de cuadros y esperamos que el suero las cubra, donde luego procedemos a colarlo con una tela y nuevamente lo dejamos reposar hasta que veamos el suero. Para continuar, dejamos la cuajada seca sobre un molde y lo comenzamos a apretar con mucha fuerza. Por último, agregamos sal sobre la mesa y dejamos por encima a la cuajada para reposar por dos semanas bajo un temperatura inferior a los 15 grados. Luego de unos días verás cómo el queso habrá endurecido y lo podrás comer e incluir en las pastas.
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