Relaciones de pareja
Cómo tener una relación sana y feliz, según expertos
Esta es la clave para tener una relación de pareja saludable y feliz, de acuerdo con un experto.Todos soñamos con tener una pareja y ser felices por siempre, pero ¿qué hay detrás de este deseo que nos hace soñar desde que somos adolescentes y forja nuestra idea de lo que es amar? Las películas de Disney nos enseñaban que solo bastaba con encontrar a tu otra mitad y todo funcionaría como arte de magia, pero la realidad dista mucho de la ficción. Si quieres tener una relación feliz y sana hay muchas cosas en las que se debe trabajar, así lo explica el psicoterapeuta Sean Grover.
La primera de ellas es deconstruir la idea que tenemos del amor y de las relaciones de pareja, ya que se tiene la creencia de que ambas partes deben estar de acuerdo en todo y ser felices todo el tiempo, algo que además de utópico está muy alejado del mundo real. Aprender y aceptar que los conflictos son normales y naturales son el pilar fundamental de una relación sana.
El mejor ejemplo para entender esto es la relación afectiva que tienes con tu familia y amigos, por más que los ames seguramente en más de una ocasión has discutido con ellos e incluso te has molestado, pero al final del día son problemas que terminan solucionándose, porque a pesar de las diferencias y distintos puntos de vista siempre elegimos aceptarnos mutuamente. Así que debería suceder lo mismo con tus relaciones de pareja.
La clave para tener una relación feliz no está en vez evitar los conflictos, no querer hablar de las cosas que te incomodan o terminar dándole la razón a tu pareja. La clave está en saber manejar los conflictos y problemas que se presenten, de lo contrario es probable que esa relación termine en un rompimiento.
Por ello Sean Grover recomienda trabajar en distintas técnicas compasivas que ayuden a fomentar el dialogo en la pareja.
Entre ellas se encuentran las “afirmaciones positivas”. Grover comparte que cuando quieras compartir algo que no te haya gustado optes por decir primero algo positivo y luego agregar lo que te ha molestado. Un ejemplo que comparte es: “me encanta salir a cenar, pero que llegues tarde me sienta mal”.
Asimismo, señala que debes responsabilizarte por tus sentimientos. Cuando te sientas mal por algo que no te gusta, pero que no sea culpa de tu pareja es preciso reconocerlo y hacérselo saber a la otra persona, de esta forma puede tener más claro por qué quieres un cambio o tu reacción a diferentes lugares o cosas.
Trabaja en tu paciencia, aprende a escuchar y responder de forma seria dándole la importancia que merecen las ideas y sentimientos de tu pareja. De esta manera la conversación será más fluida y se puede encontrar una forma más rápida y eficaz de resolver el problema.
Pide reciprocidad, si eres quien siempre busca darle solución a los conflictos habla con tu pareja y pídele que te hable y escuche como tú lo haces con él, siempre desde el amor y la compasión. Ya que para que una relación funcione tiene que existir un trabajo compartido.