Tips de limpieza
Cómo eliminar la grasa de la campana de la cocina con solo 4 ingredientes de cocina
Si notas que no aspira el aire, lo más probable es que esté sucia y así puedes decirle adiós a la suciedad.La cocina es uno de los lugares más usados por las personas dentro de los hogares y es que se suele pasar gran parte de la jornada; no sólo preparando las mejores comidas sino que también compartiendo algún momento. Debido a esto, es la habitación que está más propensa a ensuciarse; sobre todo la campana extractora. Este artefacto se llena de grasa y eso impide su buen funcionamiento y por eso, te dejamos los 4 ingredientes para dejarla reluciente en pocos pasos.
La campana extractora es un aparato de línea blanca que tiene un ventilador inserto en la carcasa y que se coloca sobre la cocina para aspirar y extraer los productos de combustión; como así también el humo, los olores y la grasa en suspensión. Sin embargo, es uno de los artefactos que está más expuesto a ensuciarse y es que no sólo se verá afectado por todo lo que aspira; sino por lo que puede llegar a ingresar desde el exterior.
En caso de que la campana extractora esté sucia y repleta de grasa; imposibilitará su buen funcionamiento y no aspirará de manera correcta. De esta manera, el mal olor y las bacterias seguirán acumulándose y será un gran dolor de cabeza y es que puede favorecer a la aparición de enfermedades respiratorias. Por eso, se aconseja limpiarla de manera continua para que no se acumule de suciedad y aparezcan insectos como cucarachas.
Para que puedas eliminar la grasa y toda la suciedad de la campana extractora, debes optar por cuatro ingredientes de cocina que son muy efectivos y con los que dejarás reluciente este extractor. Lo que necesitas es bicarbonato de sodio, agua, un paño y detergente que se usa para el lavado de la vajilla. En cuanto al procedimiento es muy sencillo de hacer.
Para dejar reluciente la campana extractora con estos ingredientes, tienes que llenar una olla de agua con un vaso de bicarbonato de sodio; poner a hervir el agua debajo del artefacto; prender la cámara extractora; dejar que el vapor actúe por una hora; pasar un paño con detergente y una vez que hayas quitado toda la suciedad; pasar un paño apenas mojado y secar.