Felicidad

Descubre el arte japonés milenario que inspira a las parejas para ser felices

El arte del Kintsugi ofrece una valiosa lección sobre cómo aceptar y celebrar las imperfecciones en las relaciones de pareja.
martes, 18 de junio de 2024 · 12:30

El arte del Kintsugi, una técnica japonesa milenaria para reparar cerámica rota, podría ser la clave para fortalecer las relaciones de pareja. En lugar de ocultar las fracturas, el Kintsugi las resalta con una laca especial mezclada con polvo de oro, plata o platino, celebrando las cicatrices y transformándolas en parte de la belleza del objeto. Esta filosofía no solo es aplicable a la cerámica, sino también a las relaciones humanas.

El Kintsugi enseña que las imperfecciones y experiencias vividas no deben ser ocultadas, sino aceptadas y celebradas como parte de nuestra historia. En una relación de pareja, esto significa aceptar a la otra persona tal como es, con sus defectos y virtudes, y no buscar la perfección, sino la autenticidad y la conexión genuina.

Cada experiencia, tanto positiva como negativa, contribuye a la construcción de una relación única. El Kintsugi nos recuerda que nuestras cicatrices, al igual que las de la cerámica reparada, cuentan una historia de superación y resiliencia. En lugar de aferrarnos a una imagen idealizada del pasado, debemos valorar el camino recorrido juntos y cómo nos ha fortalecido como pareja.

Este es el arte milenaria que puede ayudar con tu pareja. Fuente: Canva

Sobre este arte milenaria

Las dificultades en una relación pueden ser oportunidades para aprender y crecer juntos. Como en el Kintsugi, donde la reparación de una pieza requiere cuidado y paciencia, resolver problemas en pareja también demanda esfuerzo conjunto. Al reconocer que ninguna relación es perfecta y aceptar los defectos como parte de la identidad de nuestra pareja, podemos convertir estos desafíos en oportunidades de fortalecimiento y conexión más profunda.

Según expertos en relaciones las parejas más felices practican la reparación y la gratitud. La "proporción mágica" de 5 a 1 sugiere que por cada interacción negativa durante un conflicto, debe haber al menos cinco interacciones positivas. Después de una discusión, es esencial reparar el vínculo con gestos de cariño como un abrazo o un beso. El Kintsugi nos enseña que perdonar no significa olvidar, sino dejar ir el resentimiento y seguir adelante.

Evita terminar una relación con este arte milenario. Fuente: Canva

Una pieza de cerámica reparada con Kintsugi requiere cuidados continuos, al igual que una relación sana. Esto implica un esfuerzo constante y conjunto, desde dedicar tiempo de calidad hasta comunicarse de manera honesta y abierta. El trabajo en equipo es fundamental para mantener una relación fuerte y resiliente, donde ambos miembros contribuyen al bienestar y crecimiento mutuo.

El Kintsugi no solo es una técnica preciosa, sino una filosofía que, aplicada a las relaciones de pareja, puede llevar a una conexión más profunda y significativa.